Giros de la sangre

No abras el baúl cuando llegues, Casa del Teatro (Medellín) en la VI Muestra de Teatro Alternativo de Pereira, 19 de julio de 2014.

Casa Del Teatro, Jess Ar. Literariedad
Foto: Jess Ar.

«El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.…»

Vicente Aleixandre

Es determinante para el público concebir el teatro como un organismo independiente incluso de las intenciones de sus creadores y de las suyas propias. Como un poema, como una serpiente nocturna que nunca tiene la misma piel. Nuestra interpretación sería mejor si lo viéramos como Ezra Pound: «El arte nunca le pide a nadie que haga nada, o piense en nada, o sea nada. Existe como existen los árboles; se les puede admirar, sentarse bajo su sombra, cosechar plátanos, hacer leña, o hacer lo que a uno le dé la real gana…»

Así, No abras el baúl cuando llegues, resiste dos lecturas: una intrínseca, obediente a los parámetros de la dirección, basada en un hecho real de una mujer violada por tres amigos y asesinada en Medellín cuando pretendía hacerse cargo de la justicia, y enfocada sobre todo en el trabajo del cuerpo como sugerente de una macabra sensualidad, de modo que la comunicación de la actriz y el público sea silenciosa y conmovedora; y otra, que es todas y ninguna, es decir, la lectura de cada persona en su silla siendo electrizada por la cinestesia, por las asociaciones de recuerdos más disímiles, pues como recintos del dolor que somos abrimos de manera diferente las puertas a la tortura de lo bello. Con esta segunda interpretación nos quedamos, con la sensación que nos deja haber estado ante una ceremonia fúnebre que bien pudiera ser la de cualquier persona aquejada por la desesperación, la nuestra misma.

Porque un cuerpo violado no se nos puede presentar para la contemplación sino para la incomodidad. El arte no puede hablar de la muerte sin hacérnosla sentir; ese golpe que le da a la realidad debe ser para fracturarla o matarla. En escena es asumible el riesgo de morir con convicción. Y esto lo logra Magda Meneses cuando nos habla con su pensamiento, con los objetos ─todos justificados─, con la inquietud y la desnudez; cuando nos habla a los sentidos, a golpes de luz. La tenuidad se hace agresiva e insoportable. No necesita la voz para estremecernos, es un cristal que refracta los colores de la angustia.

El director, Gilberto Martínez, también médico Internista-Cardiólogo, manifestó que la obra es el producto de una investigación sobre el cuerpo y sus múltiples posibilidades de habla, y que estuvo presente en esos momentos en que las mujeres hacían sus denuncias y les efectuaban las pruebas médicas de rutina, lo que era como una segunda violación. Mediante una secuencia de acciones metafóricas, No abras el baúl cuando llegues con tintes claros de denuncia es una mano de frente al feminicidio, un homenaje a tantas mujeres que padecen en Colombia la violencia que las lleva a encerrarse hasta el desahucio dentro de su propia memoria.


Contacto Twitter

Albeiro Montoya Guiral

Tuve cinco perros y a todos los enterré bajo el mismo naranjo. (Twitter: @amguiral).

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