Piedra encerrada en piedra, del poeta argentino Carlos Barbarito

Foto: Cecilia Barbarito.
Foto: Cecilia Barbarito.

Muerte, te traigo regalo.

Te ofrezco pulpa, jugo, racimo.

Te doy belleza, bálsamo, primicia.

Tiene que haber algo allí adentro,

inmóvil o en tránsito,

y algo para alcanzarlo,

una plomada, una sonda.

[“Muerte, te traigo regalo”, Piedra encerrada en piedra, Carlos Barbarito]

Como matrioskas, Carlos Barbarito, he ido abriendo uno por uno estos poemas en busca de la idea que originó el conjunto. He buscado la primera piedra encerrada, pero siempre había otra más pequeña en su interior. Las palabras de los versos se volvían como las capas de una cebolla que protegen su corazón, solo que estas eran infinitas. –Noelia–.

Piedra encerrada en piedra de Carlos Barbarito es un conjunto de poemas cortos. Una crítica del verso en verso. Un punto de vista personal sobre los engranajes que mueven las palabras de otros en el interior de Barbarito, sin dejar de lado las influencias de artistas de la pintura, la música o la fotografía. La obra está precedida por un poético prólogo de Héctor Rosales. En él se presenta el conjunto, con total acierto, como “diálogos anteriores al lector que ahora los visita” y además rinde cuenta de los artistas que se vislumbran en el poemario, como por ejemplo: Plath, Kahlo, Proust, Hopper, Modotti.

Me parece interesante cómo el poeta ha sabido aprovechar los diferentes autores que inspiran este poemario para realizar unas composiciones de temática variada. Si bien la incógnita de la causa-motivo y efecto-propósito de la existencia aparece como tema base, Carlos Barbarito ha sabido aprovechar su conocimiento sobre otros poetas, escritores, fotógrafos, etc., para variar sutilmente el punto de vista de un poema a otro y conseguir que su opinión personal se asome tras los versos.

Barbarito se muestra cómodo en esta poesía confesional inspirada por Anne Sexton o Sylvia Plath. No necesita exceder en la extensión de sus versos o en el número de sus vocablos para inspirar ideas íntimas y claras en el lector.

Cantan los sapos en el jardín del vecino.

Se aproximan nubes negras, pesadas, muy lentas.

Lloverá y el mundo entero

quedará sepultado bajo el agua.

Los sapos lo saben – con su saber de sapos –

y cantan de un modo distinto, grave.

El resto, las demás bestias, los hombres,

lo ignoran, unos comen lo que encuentran

en la hierba, en las grietas de los muros,

otros se sientan a mesas con manteles a cuadros

y tragan cada bocado casi sin masticarlo.

[Cierro los ojos y el mundo muere. Sylvia Plath; Carlos Barbarito]

En cuanto al estilo, su predilección por provocar hemistiquios mediante sílaba tónica en versos cortos, el uso abundante de zeugmas, la eliminación de palabras actualizadoras (como infinitivos, artículos, etc.) o las casi obligatorias anáforas, son señales indiscutibles de su intencionada brevedad. Este estilo también está marcado por el deseo de multiplicar la voz dentro del poema. Es decir, la voluntad de unir su voz a la del artista que provoca el poema. No obstante, una cuestión que ha podido empañar el conjunto, aunque mínimamente, es la aparición de rimas, para mi gusto, un tanto artificiosas en medio de bastante naturalidad. Una suerte desafortunada de semipareados como los versos que cierran el poema anterior “otros se sientan a mesas con manteles a cuadros / y tragan cada bocado casi sin masticarlo”. Esto no desmerece, en absoluto, el esfuerzo del poeta por aunar sus opiniones con las de aquellos artistas que han ejercido una notoria influencia sobre su trabajo. Simplemente, sorprende al oído con un cambio brusco de ritmo y musicalidad.

En resumen, nos encontramos ante un poemario que nos presenta la voz del poeta que busca respuestas a la Existencia junto a un personal homenaje a las influencias que le han hecho crecer como artista de la palabra. Poemas breves pero altamente concentrados.

Noelia Martínez

Lectora que escribe sus percepciones. Amante del lenguaje y sus posibilidades. Colaboro en http://Literariedad.co escribiendo la columna Gotas Amargas.

12 comentarios sobre “Piedra encerrada en piedra, del poeta argentino Carlos Barbarito

  1. Me ha gustado la comparativa que haces con las matrioskas o con las capas de una cebolla que protegen/envuelven su corazón. Como siempre, genial comentario.

  2. Gracias! Un análisis inteligente, honesto, preciso. Un ya viejo libro mío con algunos tics de aquellos días que, creo, superados… por otros tics. Te enviaré materiales en pdf. Un saludo desde Argentina!

    1. Gracias por estas cercanas palabras y por tomarse el tiempo para escribirlas en este espacio. Quien no tenga tics que levante la mano. Me mantengo a la espera de ese prometedor material. Reciba un cordial saludo.

      1. Hola Noelia. Te envié material adjunto a contacto… Los mensajes a las dos direcciones restantes vinieron devueltos (failed). Espero lleguen a tus manos. Un saludo!

      2. Lamento decir que no me ha llegado. ¿Ha probado también en gotasamargas@literariedad.co? En esta dirección he recibido correos sin problemas. Cabe notar que es “.co” (Colombia) y no “.com” (comercial). Es un error frecuente. No sé si es este el caso. Muchísimas gracias por avisarnos, lo revisaremos lo antes posible. Un saludo.

  3. Aparentemente llegó a gotas… Me parece que excedía el límite de peso. “Cenizas… ” está, como te dije, en línea. Te adjuntaré la portada. Gracias!

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