Hacia una huella cronológica de David Lynch

Acercarse a las películas de David Lynch es acercarse a los predios de lo onírico, lo fantasmal, lo insondable.
Acercarse a las películas de David Lynch es acercarse a los predios de lo onírico, lo fantasmal, lo insondable.

Por: Juan Guillermo Ramírez

Para Kinósosfos Cine Club

Todo este mundo está lleno de corazones salvajes y nosotros estamos sobre ellos. David Lynch.

A la edad de 19 años (1965) David Lynch viaja a Filadelfia y entra a la Pennsylvania Academy of Fine Arts, en donde estudia pintura durante dos años, después de haber seguido los cursos de la Corcoran School of Art of Washington y en la Boston Museum School. Allí trabajará en obras animadas mecánicamente. Al año siguiente rueda su primera película con 200 dólares, Seis figuras, una historia animada de un minuto: seis personajes vomitan y en sus cabezas se prende fuego. Este trabajo fue proyectado en una pantalla – escultura construida por cabezas y acompañado por el sonido lastimero de una sirena. Su segundo cortometraje, El alfabeto (1965), es una mezcla de animación y de imágenes reales cuya duración es de cuatro minutos: las tribulaciones de una joven mujer con las letras del alfabeto.

En 1968, el cinematografista vive con su mujer Peggy, protagonista de El alfabeto, en uno de los peores barrios de Filadelfia. Jennifer, primera hija de David Lynch, futura realizadora de Boxing Helena, nace en este contexto difícil. El director llamará más tarde a Eraserhead, “la verdadera Filadelfia Story”, referencia a una película de George Cukor, realizada en 1940.

Es la película más personal de David Lynch. Además de estar posiblemente basada en sus experiencias adolescentes en Filadelfia, hizo prácticamente todo en la película, desde dirección y producción, diseño de producción, audio, cámara y efectos especiales.
Es la película más personal de David Lynch. Además de estar posiblemente basada en sus experiencias adolescentes en Filadelfia, hizo prácticamente todo en la película, desde dirección y producción, diseño de producción, audio, cámara y efectos especiales.

En 1969, y gracias a un fondo de 7.200 dólares de la American Film Institute, obtenido por la presentación de El alfabeto, David Lynch realiza prácticamente sólo un cortometraje de casi treinta minutos en 16 mm, La abuela. Película sonora pero sin diálogos, alterna igualmente la animación y los personajes reales: es la historia de un adolescente incomprendido que siembra una semilla en el granero y de allí brotará una abuela benévola. Ya se da el primer brillo fantástico, mágico y fantasmático en Lynch.

Un años después, Lynch abandona Filadelfia con su familia para irse a estudiar al Centre for Advanced Film Studies de la American Film Institute en Beverly Hills en California. Durante ese año trabaja en un guión que no filmará nunca, titulado Gardenback. Este guión no fue evaluado por la escuela y Lynch comienza a escribir Eraserhead.

La primera imagen que le viene al espíritu, de donde se desarrollará el resto, es el de una fábrica en donde se utiliza el contenido de cerebros humanos para confeccionar borradores de lápices. Esto se convierte en la historia de Henry Spencer, quien vive solo en una habitación de un inmueble situado en una zona industrial arruinada. Recibe una llamada de su amiga Mary, a quien no ha visto en mucho tiempo. Ella ha tenido un bebé y los padres de Mary exigen que ellos se casen. Mary y su bebé se van a vivir a la pieza de Henry y el recién nacido se convierte en un mutante monstruoso cuya cabeza parece la de un feto de un animal desollado. No pudiendo soportar los gritos del bebé, Mary se lo deja a Henry, quien lo cuida cuando se enferma. Una visión obsesiva de Henry le despierta su mente: una extraña mujer que vive en un universo paralelo a espaldas del ventilador de su apartamento. Finalmente Henry mata al bebé y su mundo se desintegra. La cabeza de Henry se desprende de su cuerpo y un pequeño niño la vende a un fabricante de lápices. El encuentra a la Dama del Ventilador en el “cielo”. Todo esto hace parte de la narración de Eraserhead y comprende una buena parte de las visiones desconectadas del relato.

A comienzos de 1972 Lynch obtiene una subvención de 10.000 dólares de la American Film Institute y comienza los preparativos de Eraserhead, previsto como un cortometraje, pero evolucionará rápidamente hasta convertirse en un largo. La película será rodada en 35 mm, en blanco y negro, con un interés más estético unido a la vez a la necesidad de una irrealidad y de una estilización, así como también a los débiles medios económicos. La obra va a filmarse en su totalidad en Los Ángeles, a dos pasos de Hollywood. Cosa poco conocida: hubo un momento en que no existió la posibilidad de que Eraserhead fuera filmada en Roma, debido a que Roberto Rosellini sugirió un cambio en el programa, un intercambio entre la AFI y el Centro Sperimentale.

Al principio Lynch y su equipo investigan las localidades defectuosas asignadas por la AFI en Beverly Hills, las comunas de un viejo palacio milenario, y allí se construyen un miniestudio en donde rodarán en la noche la mayoría de los planos de esta película, que cuenta con pocos exteriores.

Lo cierto es que este primer Lynch fue capaz de hacer del surrealismo un vehículo de terror. Es angustiante. Filmada en un blanco y negro saturado hasta el contraste máximo, puede ser entendida como el espectador le dé la gana.
Lo cierto es que este primer Lynch fue capaz de hacer del surrealismo un vehículo de terror. Es angustiante. Filmada en un blanco y negro saturado hasta el contraste máximo, puede ser entendida como el espectador le dé la gana.

Ayudado por su hermano John y por Alan Splet, ingeniero de sonido, ya presente en La abuela, será el primer “sound designer” del cine estadounidense, Lynch comienza a construir los decorados con los medios que contaba, un decorado que costaba 35 dólares y que Lynch consideró demasiado caro.

Simultáneamente, él concebía la famosa Baby, la mutante, vista siempre con la cabeza hundida en una almohada, el resto del cuerpo estaba cubierto por jirones de tela. Lynch rehusó siempre a guardar un absoluto secreto sobre su fabricación. Algunos ven en ella una cabeza de un feto de becerro o de potro, o una cabeza de conejo decapitado.

Alan Spolet, con quien Lynch elabora el universo sonoro de la película, es de una riqueza inédita que trasciende el mismo cine, contrata a Herbert Cardwell como camarógrafo, a Doreen Small como director de producción y asistente de dirección, a Catherine Coulson, quien interpretará en Picos gemelos a la mujer de la leña. Spolet viene del taller teatral de Theatre West. Para encarnar el papel de Henry, el hombre de la cabeza de goma, Lynch contrata a John Nance, igualmente traído del teatro y quien se convertirá en un actor fetiche, presente en todas sus películas, menos en El hombre elefante.

El peinado exagerado de Nance, el de los cabellos rizados que se elevan a una altura inusitada, será uno de los emblemas de la película, lo mismo que la presencia de Baby: uno de los signos distintivos de esta película de culto.

El 29 de mayo de 1972, el rodaje comienza en principio previsto para seis semanas. En realidad, se prolongará por cerca de tres años y durará efectivamente dos años. Naturalmente, los técnicos, visto su número reducido, no tienen funciones estrictas. Se puede hablar, en este caso específico, de una familia, de un grupo. Es más, como los lugares de filmación están cargados de polvo durante el día, el equipo no rueda sino en la noche; esto les permite tener horas libres que emplearán en alimentarse durante el día: Catherine Coulson es mesera en un restaurante, Lynch repartidor de periódicos ocasional.

Lo que vale es lo que cada escena connota, lo que cada imagen genera. La sensación gana, esa certeza de que no hay nada posible. Lynch habla de un terror espiritual y lo que consigue al final, con ese padre sacrificando a su hijo, es añadir una dimensión más.
Lo que vale es lo que cada escena connota, lo que cada imagen genera. La sensación gana, esa certeza de que no hay nada posible. Lynch habla de un terror espiritual y lo que consigue al final, con ese padre sacrificando a su hijo, es añadir una dimensión más.

En 1973, el guión se va puliendo a lo largo de la marcha. Lynch prepara una especie de “happy end” al final apocalíptico, y un personaje, el de la Dama del Ventilador que Henry encontrará al final. A pesar de la falta de medios (el vestuario de Henry proviene de la Armada de Salud), un cuidado extremo es aplicado en cada etapa, básicamente en lo que tiene que ver con el sonido directo.

Lynch y Spolet recubren los muros no aparentes de las camas de fibra de vidrio para moldear el sonido. Ese año, Herb Cardwell abandona el rodaje por razones financieras, pues él quería tener un salario regular. Es reemplazado por Fred Elmes, quien trabajará con Lynch en Duna, Blue velvet y Corazón salvaje.

La duración se explica en parte por la luz de la película. A causa de la falta de medios, la película se iluminaba por manchas, por fragmentos, lo que exigía una gran precisión en la puesta en el lugar de las cámaras. Pero el dinero comienza verdaderamente a faltar. La AFI inyecta un pequeño complemento, pero no el suficiente como para nutrir la película, y se agota como un cuentagotas. La AFI se niega a dar más plata porque considera, oficialmente, que todo este proyecto estaba pensado como un cortometraje. En la primavera el rodaje se interrumpe, pero los miembros del equipo permanecen en contacto. Lynch monta una parte de la película con Spolet (la secuencia cómica absurda de la comida) e intenta interesar a un nuevo productor. Aquel los trata de locos.

El 29 de mayo de 1979, el rodaje se reinicia: la AFI decide asumir el cargo del desarrollo y estar más cerca de la película. Por su parte, Lynch ha recolectado dinero de padres y amigos. Los técnicos, quienes reciben subsidios simbólicos, participan. El rodaje prosigue de manera discontinua con cuatro personas: Lynch, Fred Elmes, Catherine Coulson y Jack Nance. En este período se filman (en gran parte al aire libre) las secuencias de la Dama del Ventilador, interpretada por Laurel Near, una cantante que nunca había hecho cine. Poco tiempo después, los sindicatos norteamericanos de cine y los técnicos presionan a la AFI para prohibir este largometraje que violaba las normas profesionales. El equipo es expulsado de las locaciones de la AFI. Como no quedan más que treinta horas de rodaje para terminar “la tripa” de la película, el equipo filma de un solo tirón las treinta horas, antes de la efectiva expulsión. Los únicos planos no filmados, algunos efectos especiales y las escenas animadas, imagen por imagen, serán filmados en el apartamento de Fred Elmes.

 A un costo de 20 mil dólares ha recaudado más de 7 millones de dólares. Película de culto. Mel Brooks la vio y supo que había encontrado al director de El hombre elefante. George Lucas quedó impactado y quiso que dirigiera El retorno del Jedi y prefirió hacer Dune. Dicen que a Kubrick le gustó tanto que obligó a todo su cast y crew de The Shining a que la vieran para captar la onda de “terror”. Que Bukowski la amaba…
A un costo de 20 mil dólares ha recaudado más de 7 millones de dólares. Película de culto. Mel Brooks la vio y supo que había encontrado al director de El hombre elefante. George Lucas quedó impactado y quiso que dirigiera El retorno del Jedi y prefirió hacer Dune. Dicen que a Kubrick le gustó tanto que obligó a todo su cast y crew de The Shining a que la vieran para captar la onda de “terror”. Que Bukowski la amaba…

En 1975 Alan Spolet recibe un seguro de dos años de Escocia y se instala con Lynch para trabajar en la ilustración sonora. En el verano del año siguiente se lanza al montaje de la película: Lynch se ocupa del montaje de la imagen y Spolet del montaje del sonido. A comienzos del 76 compiten para una selección en el Festival de Cannes. Lynch viaja a Nueva York con la copia del trabajo en un carro de supermercado, pero nada pasa. La película es finalmente aceptada por el Filmex, el festival de Los Ángeles.

La premier mundial de Eraserhead en el Filmex se da el 19 de marzo de 1977. Nadie reacciona, el silencio es aterrador. Las personas sacan a cada momento pañuelos. La crítica es despiadada. Resignado, Lynch decide cortarle 20 minutos. Concentra la acción en Henry, eliminando las secuencias anexas. Gracias a la presentación en el Filmex, la película encuentra rápidamente un distribuidor en Nueva York, Ben Barnholtz, el inventor del concepto “film-culto”.

Él ya había lanzado películas como El topo de Jodorowsky y Pink Flamingos de John Waters, exhibiéndolas en un solo teatro y en horarios eminentemente marginales, como las películas. Lynch regresa a Nueva York y durante el otoño supervisa por espacio de dos meses el tiraje de la copia. Después de algunas proyecciones a la prensa especializada y sin contar con algún efecto, Eraserhead se exhibe en el Cinema Village. Sala de cine que convierte a esta película en un mito, traspasando las fronteras de lo siempre visto en las pantallas. En 1978, Lynch le muestra Eraserhead al famoso Mel Brooks, también productor, quien busca un realizador para filmar El hombre elefante. Después de ver la película, lo contrata.


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Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

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