¿Lunes de funeral o desfile de primavera?

© David Soukup: "Perennial Escape". (ow.ly/F5YXg).
© David Soukup: “Perennial Escape”. (ow.ly/F5YXg).

Por: Alicia González

Los lunes son un funeral de felicidad donde el velado es la aventura de vivir un día diferente, asesinado a sangre fría por la corte de la rutina.

Desde las horas nocturnas del domingo, comienza a desahuciarse la posibilidad de ser diferentes. Condenados al deber, solo nos quedan seis horas de sueño antes pasar al letargo laboral de la fuerza eterna. Si bien lo dijo, el escritor español José Luis Sampedro:

“El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro”.

Todo se vuelve predecible, tanto que llega a ser odioso por eso el lunes, mejor hay que nombrarlo, el día después de domingo, así nos evitamos velar la felicidad.

Ocho o más horas bastarán para que muera internada en el hospital de la oficina, mientras me inyectan time is money, ya mero viene la catorcena, aguanta a esta gente, sigue tecleando, sigue sumando y asienta la cabeza cada que tu jefe te diga algo y nada entiendas.

Todos lloramos golpeando el féretro que lleva a la aventura hacia la muerte, ni los kleenex nos consuelan de un despido que duele, la libertad.

Mis lunes son una lucha a muerte contra la voluntad por abandonar el exilio de la cama y los pendientes del inconsciente que a veces cobran vida con gritos o ronquidos.

El extraoficial inicio de semana es motivo suficiente para vivir la depresión post weekend donde nos sentimos dueños de nuestro tiempo. Ahora lloramos en silencio, mientras pateamos el presagio del día que viene porque nuestras obligaciones nos vociferan que vayamos al pasillo cumple.

Nuestros ojos se resisten a abrirse, los párpados se aprietan como padecieran incontinencia visual. La habitación se inunda de bostezos, mientras los puños se aprietan con tal de aferrarse a la aventura del infinito.

Resignación al levantarse, es momento de recoger la realidad y consolarse con el abrazo del desayuno en lo que improvisadamente planeamos la jornada que nos espera. Pan tostado y café acompañan esa muerte tan dolorosa en lo que un atisbo de ideas se cruza a la mente, según el ensayista y poeta, Khalil Gibran:

“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante y detrás de cada noche viene una aurora sonriente”, así podemos transformar los lunes, que del sombrero salga un conejo  y nos apresure el paso porque se nos hará tarde.

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

2 comentarios sobre “¿Lunes de funeral o desfile de primavera?

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