Bartleby

Bartleby. Ilustración de Helena Pérez García. (Tomada de: http://www.skjohannesen.com/2015/02/bartleby/).
Bartleby. Ilustración de Helena Pérez García. (Tomada de: www.skjohannesen.com).

Por: Camilo Alzate


“No ocurre con rareza que cuando alguien ha quedado amilanado de manera irracional, violenta y sin precedentes, comienza a vacilar en su más elemental confianza en sí mismo. Empieza, por así decirlo, a sospechar vagamente que, por increíble que pueda ser, toda la justicia y la razón están de la otra parte” Herman Melville, Bartleby.


De Bartleby, la novelita corta que escribió Herman Melville cuando ya lo maltrataba un injusto olvido, se ha dicho de todo. Se machaca, por ejemplo, que es una prenda rara en la narrativa del maestro de la aventura, nada que ver con sus relatos de viajes, sus paisajes inexplorados, sus protagonistas siempre al borde de la pulsión primitiva. Raro que Melville se decantara por la parsimonia aburrida de los tinterillos neoyorquinos, rutinaria, sin sobresaltos, que acontece en un Wall Street donde las esquinas todavía no son esas intersecciones vertiginosas de John Dos Pasos, con tranvías y especuladores y mil desórdenes.

Se ha dicho también que el extraño mal de joven Bartleby refleja la frustración literaria de cuántos intentos de escritores -tal vez el propio Melville en su ostracismo, nunca deja uno de conjeturar- autores que abandonan la pluma, porque sí, porque la literatura bien puede ser una elección o algo que uno mismo se niegue y ya. No hay altisonantes razones filosóficas.

Estoy casi seguro que ya se dijo lo que voy a plantear, pero preferiría ignorarlo. Con Bartleby arranca un giro muy provechoso de la narrativa norteamericana que alcanzó su madurez a mediados del siglo pasado. El autor abusa de la ambigüedad introduciendo una premisa perdida en la historia, tornándola tensa, atractiva, confusa. Creando su enigmático personaje Melville revela que elaborar un acertijo (en narratología de escuelita lo llamamos “nudo”) no implica resolverlo. La narración debe girar alrededor del hoyo negro que es el elemento no dicho, y en lo posible, debe acabar tragada por él.

Bartleby, como sabemos, es aquel joven escribiente que una mañana decide no escribir más. El personaje se rodea de a poco en una extraña decadencia personal y espiritual. Es lo que suponemos, lo que se deduce de su mutismo y de los detalles inexplicables del relato. No sólo es absurdo que el personaje escoja no escribir (la frasecita leitmotiv: “preferiría no hacerlo”), además dicho absurdo resulta acentuado por la conducta irracional asumida entre los demás personajes, prestos a colaborar con la decadencia. Jugando sobre reglas enigmáticas se construye un drama. Ni siquiera sabemos por qué Bartleby prefiere no escribir. El drama, justamente, es no saber nada.

Melville obtiene un relato imposible que no obstante se lee transparente y verosímil, incluso emocionante, aunque no suceda ningún pormenor de verdad excitante. Lo logra porque nunca aclaró qué provoca el extraño mal del escribano: prefiere no narrarlo. En esos dos silencios, el de Bartleby y el de Melville, se inscribe una legión.

Lo que siguió es agua pasada. Hemingway apeló al mismo recurso a saber cuántas veces; Faulkner eligió un narrador cretino para una novela, un narrador que omite más de lo que cuenta; Carver hizo de lo no dicho un credo y obsesión personal; Auster se embelesa en seres sin rostros, misterios sin respuesta, laberintos sin salida o sin entrada, llamadas a medianoche que nadie contesta. Y podría continuar la lista, que es larga, pero preferiría no hacerlo.

Herman Melville, Bartleby, Norma, Bogotá, 1994.

Camilo Alzate – @camilagroso

Más textos del autor aquí.

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s