A ritmo de ‘Jazz’ con Toni Morrison

No Merchandising. Editorial Use Only Mandatory Credit: Photo by SNAP/REX Shutterstock (390931mn) FILM STILLS OF 1977, TONI MORRISON IN 1977 VARIOUS
¡Si puedo hacerlo todo! ¿Por qué no habría de poder tenerlo todo?

 Por: Antoine Skuld

Defendió su raza, protestó por las circunstancias en que subsistía, luchó contra la esclavitud, y logró la libertad del color ‘negro’ por medio de sus palabras. Toni Morrison.

Chloé Anthony Wofford es más conocido con su nombre de pluma: Toni Morrison (Premio Nobel de Literatura 1993), nombre que le fue dado en la universidad y por el de su exesposo. Nacida en 1931 en Lorain, Ohio, realizó sus estudios en universidades prestigiosas como la Howard y Cornell.

Su vida se encuentra ligada a la escritura y la enseñanza: es la directora de publicaciones de la Random House, enseña en la Universidad cursos dedicados a escritores negros estadounidenses y es madre de tres hijos. Con Alice Walker, Toni Morrison es, innegablemente la escritora negra estadounidense más conocida en Europa. Su producción literaria, desde su primera obra “El ojo más azul” (1970) es regular. “Sula” apareció en 1974, “La canción de Salomón”, la mejor novela del año en 1977, “Tar Baby” en 1981. “Beloved” (1987), le valió el premio Pulitzer; “Jazz” (1992), “Paraíso” (1997), “Amor” (2003), “Una bendición” (2008), “Home” (2012). Toni Morrison, es por lo tanto, una escritora consagrada.

Su obra literaria se sitúa entre una producción considerable en estos últimos años por parte de escritores negros estadounidenses, poetas y novelistas (Alice Walker, Paule Marshall, Maya Angelou, Margaret Walker, Gloria Naylor, Toni Cade Bambara, Gayl Jones, Gwendolyn Brooks, Ntozake Shange, Nikki Giovanni, Sonia Sánchez, Audre Lorde, y la lista está muy lejana para poder cerrarla).

Extraída de su contexto negro estadounidense, la ficción de Morrison se ha percibido con frecuencia, como una clara simbología con el realismo mágico que los lectores franceses identifican con la literatura de Latinoamérica: Gabriel García Márquez y Alejo Carpentier.

Y eso era el amor: un respeto sin motivo concreto.
Y eso era el amor: un respeto sin motivo concreto.

Su primera novela “El ojo más azul”, describe la alienación de un niño negro en una sociedad en donde los cánones de la belleza son la cabellera rubia y los ojos azules. Deseando ser Shirley Temple, Pecola Breedlove zozobra en la locura y se imagina viviendo en un mundo en donde el amor de los otros es dado a pesar de su mirada capturada por la esencia del azul. Así, el único don de amor será el del incesto, punto de partida de esta novela circular. La escritora privilegia esta forma de exposición: más que dejarse cautivar por la creencia de una adivinación y teniendo la certeza que sí va a ocurrir, Morrison prefiere colocar  con sorpresa el hecho mismo en la crueldad de su insoportable realidad.

Sula Peace –los nombres tienen siempre en Morrison extrañas resonancias-, es a la vez bruja y paria, figura alegórica de la marginalidad. La heroína de “Sula” permite volver a reflexionar todos los valores sociales, todos los códigos éticos, las relaciones hombre-mujer al interior de una comunidad. Sula es una mujer trastornada.

“La canción de Salomón”, cántico de cánticos, es una epopeya, la de la pregunta por la identidad de un hombre, Macon Dead III, quien explora la dificultad de sacar del olvido el pasado de una esclavitud, de remontar a las raíces del hombre negro, en donde él está. Situado en otro universo y por lo tanto desconcertante, “Tar Baby” explora las relaciones al interior de una pareja negra. Jadine es una modelo internacional y su amor por Son, muerto en un accidente, sirve para exponer la imposibilidad de una reconciliación entre hombre negro si no existe solidaridad frente a la opresión racial. Este libro es una crítica a la burguesía negra, contra todo atentado que desfavorezca a la mujer. Con “Beloved”, Morrison retorna a la historia de los negros estadounidenses y argumenta con ficción un acontecimiento auténtico, verdadero. Beloved, la bien amada, la que estuvo a punto de ser asesinada por su madre, para así liberarla de una inminente esclavitud o la muerte. La muerte liberadora a menudo reafirmada por el esclavo en los relatos de esclavos fugitivos. Se mata porque se ama demasiado.

El pánico terminó por desaparecer y los gritos de la mujer herida se confundieron con el rumor del tráfico cotidiano.
El pánico terminó por desaparecer y los gritos de la mujer herida se confundieron con el rumor del tráfico cotidiano.

Ironías trágicas. Inversiones brutales. Violencias domésticas. Sin razones crueles. No se trata por lo tanto de realismo mágico sino de un trabajo de construcción o reconstrucción mítica a partir del folklore, de las creencias, de los modos de vida de la comunidad negra, del pasado africano, del pasado y del vudú. Lo fantástico es lo real de una cultura en donde los granos de malestar no pueden trascender su red tamizada, y sólo lo logra cuando se pronuncia una fórmula mágica. De su propia declaración, las historias de Morrison son clichés porque hay una verdadera y cierta simplicidad de superficie, de las oposiciones entre el mal y el bien, lo bello y lo feo, el amor y la muerte: elementos temáticos que marcan su obra. Rehúsa, por lo tanto, la visión etnográfica, y por consiguiente racista, de los lectores blancos.

En su novela “Jazz” (1992), con la cual se hizo acreedora al Premio Nobel de Literatura de 1993, apela a un recurso que es afín a la manera como se toca el propio jazz. Las primeras líneas del libro proveen una sinopsis, y al leer la novela el lector percibe a un narrador que varía, embellece e intensifica su tema. El resultado es una imagen de acontecimientos, personajes y estados de ánimo densamente complejos, transmitida con sensualidad. No obstante, la impresión que perdura es de simpatía, humanidad de un tipo que siempre se sustenta en profundo humor.

“Jazz” describe a una mujer que tajea el rostro de la amante de su esposo que se encuentra muerta, mientras yace en su féretro en una compañía de pompas fúnebres. Narra la gran migración de negros en la década de los años veinte desde el segregado sur del país, hacia el industrializado norte, donde arriban a una libertad que es a la vez abrumadora y liberadora.

Esta novelas no son relatos suplementarios sobre los negros –Morrison se opone igualmente a un itinerario didáctico- pero son el fruto de las reflexiones de la escritura a partir de su posición en la sociedad estadounidense. La obra está, resueltamente escrita desde un punto de vista negro y las relaciones entre mujeres (amistad, relaciones madre-hija) tienen allí un lugar para elegir. Los lectores blancos deberían hacer un esfuerzo con ellos mismos para adoptar este punto de vista. ¿Será demasiado pedirles? Toni Morrison entiende que el lector participa activamente, se involucra y se implica en una obra en donde la pregunta por un pensar se hace impensable, como una mujer.


Antoine Skuld

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

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