“Los creadores deberían ser los consentidos de la sociedad”: Carolina Saldarriaga hablando sobre el Festival de Literatura de Pereira

Conversamos con Carolina Saldarriaga Ramírez, directora del Festival de Literatura de Pereira. Queríamos conocer de cerca su pensamiento, la manera de asumir su oficio, de ver la cultura y la memoria. Sus palabras no sólo nos complacieron sino que nos motivaron aún más a participar de las actividades del evento que se realizará del 19 al 23 de octubre.

Carolina Saldarriaga Ramírez por Jaime Grajales / www.literariedad.co
Carolina Saldarriaga Ramírez: Foto: Jaime Grajales.

¿Quiénes están detrás del Festival de Literatura de Pereira? ¿Qué los motiva?

Un grupo de profesionales apasionados por la lectura, miembros de la Corporación Casa Creativa con experiencia de alrededor de diez años en promoción de la lectura. Somos un equipo compuesto por administradores, licenciados en español y literatura, comunicadores audiovisuales, entre otros. En específico Daniel Vergara es el productor general del evento, Viviana Zuluaga coordinadora editorial, Julián Salazar Valencia dirige la imagen y estrategia comunicativa y audiovisual, Jorge Mario López realiza la dirección de escenografía, Francia González es la presentadora y un grupo grande de amigos que a manera de convite ponen a nuestra disposición lo que pueden para garantizar la ejecución del FELIPE, entre ellos está Sebastián Ramírez, Julieta Solincêe, Albeiro Montoya, Beatriz Vanegas, Víctor Vergara, Iván Duque, Sebastián Becerra, Nataly Agudelo, John Harold Giraldo, Gonzaga Castro, los colectivos La Astilla en el Ojo, FrailesArte y Volátil Creativa, mejor dicho, no somos un grupo, somos una red de organizaciones y amigos que en alianza hacemos el Festival, somos una red con más de veinte instituciones de apoyo.

Nos estimula el amor por la literatura, las ganas de democratizar el acceso a la lectura y desarrollar espacios de lectura no convencional. Nos impulsa el bajo índice de lectura en Pereira (debajo de la media nacional); nos preocupa y nos motiva la centralización de la cultura en la ciudad. Pero sobre todo nos motiva el deseo de difundir la experiencia literaria como una acción individual, íntima y placentera disponible para todos.

Hacer un Festival de Literatura, ¿puede ser un acto altruista?

No creo, siempre hay un interés, nosotros por ejemplo queremos que el público salga afectado, bien o mal pero que movilice en ellos algún tipo de reflexión y deseo de leer más.

¿Qué deja una labor tan grande?

Plata no. Mucho cansancio acumulado, es un año de trabajo que se resume en una sola semana, pero un cansancio satisfecho, la alegría de ser visitados por personajes creativos que nos enseñan a pensar distinto. También la satisfacción de ver un público disfrutando nuestras actividades.

¿Qué diferencia a FELIPE de los demás encuentros culturales de la ciudad (o del país)?

Actualmente somos un festival muy parecido a otros que ya hay en la ciudad y en el país, operamos de manera similar aunque con menor impacto porque, aunque tengamos años de experiencia en promoción de la lectura, solo llevamos dos como organizadores del Festival. Sin embargo, proyectamos consolidarnos a través de la salida de nuestras actividades a los barrios de la ciudad; como dije antes, nos preocupa que los eventos culturales en Pereira sean centralizados, queremos que la gente tenga en su barrio y en su escuela a Jota Villaza, a Yolanda Reyes, a Pascual Gaviria; el sentido del FELIPE es capturar público no lector, por eso el espíritu juvenil, sencillo, que queremos apropiar, no queremos traer autores y eventos solo para gente que ya lee y accede a la literatura, además de eso queremos que en Cuba, en Dosquebradas, en Tokio o en Kennedy una señora del barrio saque su silla y se siente con sus vecinos a escuchar a un señor escritor que habla muy bonito y que le lleva un libro y con él, una forma nueva de ver la vida. Las actividades del FELIPE para el próximo año están orientadas a llevar esto a cabo.

¿Qué hay de la promoción de lectura hasta la organización de un Festival? ¿Un abismo, tal vez?

Nosotros empezamos haciendo actividades de promoción de la lectura, nos inventábamos toda serie de acciones que incluían el teatro y la música o la intervención espontánea en espacios como centros comerciales o plazas públicas, estas acciones aún las hacemos, realmente el Festival es solo una estrategia de la Corporación en un proyecto mayor que se llama Al Pie de la letra, desde allí hemos realizado talleres, encuentros, libro picnics, etc.

Esas acciones nos ha posibilitado conocer estrategias de fomento a la lectura en público infantil, adolescente y adulto, solo esa experiencia nos preparó para decir hace poco más de un año que estábamos listos para iniciar la organización de un festival. Este evento es la agrupación de las acciones de promoción, no hay abismo, es más bien como el resumen o la concentración de lo mejor que podemos hacer, traer en vivo a creadores, concentrar a promotores, sentar a conversar a escritores locales con nacionales, es hacer que la gente vea que los escritores son gente de carne y hueso como ellos pero armados de papel, lápiz y mucha imaginación.

¿Cómo ven al público de la cultura en Pereira, y a los hacedores, los moverán los mismos fines?

Es muy diverso, la audiencia en Pereira va desde académicos muy buenos lectores, críticos y productores de contenido, en muchos casos ellos mismos escritores reconocidos, hasta personas de barrios de la ciudad que de forma desprevenida asisten curiosos por conocer algún personaje o porque son estudiantes de colegio que han oído hablar o han leído algo de este o aquel libro o escritor.

Yo veo que en Pereira no valoramos en su máxima expresión la oferta cultural tan rica que ha estado surgiendo en cosa de cinco años, por eso creo que al público hay que formarlo para ser público de la cultura, el camino es largo, pero en Pereira se están dando las condiciones. Primero hay que generar oferta y luego poco a poco tendremos el público que está siendo llamado por cuatro eventos relacionados con literatura que hay actualmente en la ciudad.

En cuanto a los hacedores estamos cometiendo dos errores que no es del todo culpa de nosotros si no de la forma de distribución de los recursos para el desarrollo de actividades culturales. El primero tiene que ver con la concentración de la oferta de actividades entre los meses de agosto a octubre, lo que genera saturación del público y de las organizaciones de apoyo, y la otra es la incapacidad para la acción conjunta, por más que tengamos buenas intenciones de crear colectivo, realizar gestión en conjunto, generar red, se nos dificulta llegar a acuerdos, sacrificar algunas cosas o simplemente sacar tiempo y hacer la tarea. Otra cosa es que en algunos casos ni siquiera sabemos qué intereses tiene el otro, nos toca adivinarnos, nos toca leer entre líneas la motivación del otro, en ese caso respondo lo de los fines diciendo que en general todos buscamos generar placer en otros, ese placer particular que solo otorga la cultura, queremos traer excusas para el encuentro, queremos que vean que Pereira es una ciudad cultural, queremos tener mejores ciudadanos, reflexivos, críticos, y en nuestro caso creemos que la lectura es el mejor método.

Sabemos que estás detrás de un proyecto muy entrañable y necesario como lo es El Banco de la Memoria, ¿por qué esa avidez de capturar la tradición de los pueblos y de sus gentes?

Considero que a las nuevas generaciones no hay que obligarlas a proteger el patrimonio, nuestros abuelos y padres nos exigen afecto y cuidado sobre cosas que no tienen nada que ver con nosotros, o no sabemos bien qué tienen que ver; a veces le pregunto a mis estudiantes si están dispuestos a sacar plata de su bolsillo para proteger cierta casa patrimonial o monumento famoso como el Bolívar desnudo y varios dicen que no, lo que no saben es que de forma indirecta lo hacen, pero no nos cuentan, ni nos preguntan, los impuestos son un ejemplo y una palabra muy diciente. Nos toca invertir en la protección de patrimonios que no son nuestros, que no tienen sentido y significado en nuestra vida cotidiana.

Eso hace que quien cuenta las historias tampoco seamos nosotros, nos llegan con textos, nos obligan a aprenderlos, con fechas, con hitos que a veces no son creíbles y en fin, vivimos de forma acrítica nuestra relación con el pasado, no es que no sea importante, es que se nos impone y lo asumimos sin criterio.

Por estas cosas me he interesado en estudiar cómo la cultura cambia, qué elementos participan en las situaciones de cambio cultural y qué cosas entran a ocupar aquello que perdemos. La página del Banco de la Memoria está enfocada en la cultura cafetera, primero porque es mi realidad próxima y afectiva y segundo porque su decadencia es evidente. Entonces el proyecto busca construir de manera colectiva una relación significativa de la gente con su pasado y su patrimonio, entiendo que si una persona relata su historia, le encuentra sentido, uso, puede sentirse representado en suma, identificado. La identidad es una construcción vacía en tanto no se aterriza a la vida cotidiana de la gente, así que podemos hacer dos cosas con la página, entender cómo la gente lee su contexto, cómo relata su vida y comprende su propio proceso de vida en un marco histórico superior y cómo se ve en él. Esto permite entender mejor los conflictos, los aciertos y desaciertos en niveles como el político, social, etc.

Entonces la página es un dispositivo para el recuerdo, una invitación a contar historias desde la perspectiva de la gente cuyos imaginarios transforman, colorean el pasado y enriquecen el relato, es una forma de darles participación en la construcción del discurso del pasado, sin que medien métodos académicos rigurosos y excluyentes, acá interesa es mostrar y en mi caso estudiar que la gente guarda historias y que otros tienen información que les puede ayudar a complementarla.

¿Qué te molesta de tu oficio de gestora cultural en Pereira?

No es solo de Pereira, creo que es una situación generalizada en el país y es la dificultad para acceder a recursos para la cultura, la relación con las organizaciones privadas es casi de mendicidad, no hemos sabido mostrar las ventajas de una vida cultural rica, los recursos públicos son reducidos, la adjudicación es demorada, en muchos casos concentrada en periodos del año específicos. Eso hace que los gestores y artistas tengan poca estabilidad laboral, los primeros meses del año son muy difíciles para un artista porque no salen los recursos si no hasta mayo en el caso de los recursos públicos.

Creo profundamente que el arte y la creatividad deberían pagarse muy bien, los creadores deberían ser los consentidos de la sociedad, el arte debería ser público, gratuito y el Estado debería garantizar esas condiciones. Pero esa situación anterior, hace que los gestores culturales tengamos que decidir entre consolidar nuestros eventos y actividades con bajos niveles de inversión, lo que implica trabajar a punta de canje o con bajos salarios o cobrar tarifas altas en taquilla, lo que reduce el impacto de la oferta, restringe el acceso a la cultura y resta condiciones de equidad en el acceso a la cultura, en suma el acceso a la cultura seguirá siendo excluyente, situación que agudiza las condiciones de pobreza.

Peor cuando el artista también es gestor, en lugar de concentrarse en su talento y sus acciones, debe partir su tiempo entre buscar recursos para sobrevivir, multiplicar sus actividades para ampliar el rango de opciones de ingreso y volverse experto en proyectos, fuentes de financiación etc., con lo que se trunca la posibilidad de desarrollar mejores talentos, de tener mejores actos.

Asimismo, FELIPE, ¿está hecho para permanecer?

Y para crecer.

El Festival de este año está a punto de iniciar, ¿cómo invitas a nuestros lectores a asistir?

Es un evento para gozar, como creemos en la gratuidad, todas las actividades son de acceso libre, para todas las edades. Tenemos teatro, música, cuentería, conversatorios, presentación de libros, etc.

A través de nuestra página web (www.festivaldeliteraturadepereira.com), todos podrán conocer la programación del FELIPE. Además nos acompañarán escritores muy interesantes como Juan Álvarez, Andrés Mauricio Muñoz, Lucía Estrada, Pascual Gaviria, Jota Villaza, Fernando Cruz Kronfly, Pablo Arango, entre otros.

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

2 comentarios sobre ““Los creadores deberían ser los consentidos de la sociedad”: Carolina Saldarriaga hablando sobre el Festival de Literatura de Pereira

  1. Sin duda parece ser un interesante proyecto, el cual parte con las razones de motivación suficientes como para perdurar. El espíritu que alienta, al menos a la entrevistada, nos dice que hay y habrá mucho que se quiera hacer para que arraigue y prosiga su actividad. Si bien es verdad, tal como dice ella misma, al arte se le dedican pocos recursos y los artistas son, en ocasiones, como mendigos que deben buscar su subsistencia y atender a sus necesidades a la vez que se dedican a desarrollar su talento y crear. Es la situación que plantea la sociedad en la que se vive, en la cual la cultura, que ayuda a despertar conciencias y a cultivar de manera conveniente a la gente, sigue siendo una mendigante. En cualquier caso, el proyecto presenta sus valores y es interesante.

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