Hay algo extraño que me impide ser vulgar

Por Erick Tomasino

Llaria Tosello
foto de: Llaria Tosello

Hay algo extraño que me impide ser vulgar. Debe ser algo serio. Para que a estas alturas de mi vida me preocupe, debe ser serio. Leer a Madiedo es realmente serio. Casarse antes de cumplir los treinta años no lo es. Fumar y emborracharse es algo placentero, no lo catalogaría como algo serio. Quizá el hecho de ser vulgar es una cuestión de moda. Sin embargo nadie sabe quien inventa las modas como para reclamarle seriamente esta súbita preocupación por no ser vulgar.

Las modas las inventan personas que no tienen nada que hacer. Pero lo hacen bien. Invierten su no tener nada que hacer para que yo esté ahora preocupado. También me casaría, pero prefiero tocarle las nalgas mientras la abrazo. Pedirle que frote mi pequeño miembro, ésta deprimida cosa que no quiere salir a la luz. Esta es otra tonta forma de evitar ser vulgar.

Decir cosas sucias a su oído, podría volverse serio, siempre que no sepa explicarme. No sé si habría de explicarle algo. No le he dicho nada aún, no quiero que me arroje al suelo, tome sus cosas y se vaya para siempre. Al menos no ahora. Eso sí que sería serio. Mejor abro la botella de vino, emborracharme y justificarlo todo por los efectos etílicos. Ahora me sonríe, creo que también es alcohólica.

Mierda. Ahora que veo sus nalgas me dieron ganas de morderlas. Qué serio. Tenerlas a unos cuantos centímetros de mi boca y no poder tocarlas. Ahora sueno como aquella vieja canción de la Sonora Dinamita. Si no hubiera algo extraño en mí que me impide ser vulgar la cantaría en este momento.

Toda esta preocupación ya se está poniendo seria. Vivir en una ciudad y no tener nada más que hacer. Agotar todas las ganas de quedarse, es serio. Decirle que se quite la ropa mientras llueve y se viene un viento frío también lo es. Penetrarla cuantas veces pueda, debería ser excitante. No lo catalogaría como algo serio. Quedarme sentado viendo cómo se va, es tan serio como esta extraña sensación que me impide ser vulgar. Quedarme escribiendo mientras bebo la última gota de vino, debe ser algo serio.

Si me quedara escribiendo y si aún quedara una gota de vino.

*Erick Tomasino. (San Salvador, El Salvador. 17 de agosto de 1982). Escritor. Inició su formación literaria en 1998 con el Taller Literario Agüijuyo de la ciudad de Atiquizaya. Fundador de los ya extintos colectivos artísticos El Séptimo Ego, Universo y ¡DALE! todos en la ciudad de Santa Ana. Ha compartido sus escritos a lo largo de Centroamérica. Ha sido publicado en diversas revistas. Fue miembro del equipo editorial de la revista “El Gallo Maíz” y del sitio Antes da Tempestade. Escribe en el blog La Ciudad y Su Sombra. Ha publicado “Reverso del Arcoíris” , “Diálogos con la mujer murciélago” y “La llaga desnuda“.

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

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