Hernán Isnardi: “Los que más aprendemos en los talleres, somos quienes los damos”

Hernán Isnardi, foto de su archivo particular.

 

 

Por: Sofía M. Castillón Arancibia *

            Hernán Isnardi (Buenos Aires, 1966) es escritor, traductor y editor de la revista digital La máquina del tiempo (Argentina). Desde 1999 dirige los talleres literarios que tienen el mismo nombre. En su modalidad presencial se desarrollan en el barrio Villa Devoto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En 2000 inició la modalidad de formación virtual: “En 1997 creé la revista literaria La máquina del Tiempo, y comencé a sentir la necesidad de que toda la estructura de mi vida tuviera que ver con la literatura. Y de ahí, pensé que podía aportar algo de mis lecturas -muchas y variadas- y algo de la experiencia de mi propia escritura”.

            La propuesta educativa de La máquina del Tiempo también se ha anticipado en lo que respecta a experiencias de enseñanza en entornos virtuales. Dice Isnardi: “En los talleres virtuales, que son individuales, no hay ninguna distinción ni división, lo hace quien lo desea. Yo evalúo en los primeros intercambios de correos qué necesita, en qué nivel se encuentra, armo el taller a su medida. Hay gente que quiere leer mejor, hay gente que quiere ser mejor escritor, otros que toman la literatura como un pasatiempo”.

            La propuesta reivindica el valor de la lectura y el diálogo en la formación literaria. Dirigido a cualquiera que tenga el compromiso de leer y de aprender, apunta al desarrollo de un ojo crítico que pueda justificar el gusto desde la sensibilidad y el razonamiento.

¿Qué actividades realizan en el Taller Virtual?

H.I.: Los talleres virtuales son individuales, por correo electrónico y por Skype. Se trabaja con una estructura basada en la lectura y escritura. La lectura es fundamental, ya que además del crecimiento que da leer —conocer autores, modos de escritura diferentes, estructuras diversas—, termina siendo el parámetro para tu propia escritura.

Quiero decir con esto que siempre el eje sobre el cual se va a trabajar, será construido a partir del concurrente al taller, y desde la lectura. Cada escritor es un mundo. Cada concurrente al taller es diferente.

Los textos que se leerán siempre los doy yo. Como es virtual, los tiempos y formas se manejan de este modo: se trabaja como si concurrieras una vez por semana al taller; es decir, un correo por semana en el cual se ven los textos, se hacen correcciones, sugerencias pertinentes y luego se trabaja con lecturas, ejercicios. Luego, dentro de esa semana en la cual vemos algo específico, podemos cruzar varios sub-mails con dudas sobre el tema. Los que fueran necesarios para que un texto o tema quedase claro.

¿Existe algún tipo de evaluación?

H.I.: No sé si es evaluación en sentido estricto, pero cada uno que comienza el taller virtual recibe un correo que yo les envío, con comentarios de escritores sobre qué es escribir. Y los convido a que me cuenten como si tomáramos un café, qué es lo que descubren, qué les gusta y qué no, y los porqué.

Sobre la base de esas respuestas, yo voy teniendo una idea de cómo leen, y en segundo grado, de cómo lo explican. Es un comienzo, lo demás se decanta solo. Yo no me lo tomo como un pasatiempo del otro. La literatura no es un pasatiempo, ni los cuadros, son adornos.

¿Considerás que el taller literario es una práctica educativa?

H.I.: Considero que aprender a leer literariamente no sólo es importante para los que escriben, sino que lo es para cualquiera que en su trabajo o carrera debe expresarse y entender (que sería todo el mundo). Es decir, nosotros aprendemos desde chicos, por escrito, leyendo libros en la escuela. Pero en la educación inicial, en la primaria, nos dicen qué debemos saber, y nos dan las respuestas. La verdadera instrucción comienza fuera, luego de la escuela, cuando uno debe decidir si lo que leyó está bien, si es útil.

¿Por qué participar en un Taller Literario Virtual?

H.I.: Creo que una mayoría grande elige los talleres virtuales porque no llegan con los tiempos o con el espacio, es decir, tengo alumnos en España, en México, y en provincias argentinas. Un porcentaje pequeño no se anima a entrar en escena, no se puede exponer, o exponer su literatura.

¿Qué diferencias encontrás entre los Talleres Literarios Virtuales y los Talleres Literarios presenciales?

H.I.: Creo que tienen características diferentes. En el virtual, necesariamente deben escribir más, y no sólo porque se comunican por escrito, vía mails, sino porque hay gente que se queda con la sensación de que charlar un texto por escrito es perder el tiempo. Pero hay algunos que lo entienden muy bien, y si no pueden escribir material literario, charlamos por escrito los cuentos, los poemas, el material que les envío.

La ventaja es que cuando uno escribe, piensa de modo diferente que cuando charla personalmente. Uno debe pensar con más profundidad, para no decir: “sí, el cuento estaba buenísimo”, y que ahí se pierda, porque eso es igual a nada. Verbalmente lo podés decir, como arranque de la conversación. En lo personal, ya fuera del taller, como escritor, al momento de escribir, pienso mucho mejor, me cuesta menos llegar a lo que debo llegar.

¿Qué es lo que más disfrutás del Taller Literario?

H.I.: A mí particularmente me fascina dar talleres, y dar charlas abiertas, porque es una manera profunda de pensar la literatura una y otra vez. Del virtual,  cuando les tengo que explicar qué funcionó o qué no funcionó en sus textos puedo pensar mucho en un escrito y eso me hace crecer.

Los que más aprendemos en los talleres, digámoslo de una vez, somos quienes lo damos, porque necesitamos revisar todo una y otra vez. Por ejemplo, en los talleres presenciales, suelo enviar el material de lectura con una semana de anticipación. Todos lo leen, y en clase, se lee en voz alta. Es decir, partiendo de un texto que conozco, que leo esa vez, y que escucho además en la clase, puedo repensarlo sólo para esta ocasión, tres veces. Es maravilloso, porque siempre encuentro algo que no había visto. Alguien dijo que leer, es acabar las relecturas.


(*) Sofía M. Castillón Arancibia— Licenciada en Comunicación Social con orientación  en Comunicación y Cultura, de la Universidad Nacional de Quilmes. Maestranda en Industrias Culturales: Políticas y Gestión (UNQ) y estudiante de la Especialización en Docencia en Entornos Virtuales (UNQ). Becaria de Estudio de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires. Fue becaria de investigación por el Consejo Interuniversitario Nacional de Argentina, y de movilidad estudiantil para el programa de becas Santander y UNAM (México). Miembro de proyectos de investigación y extensión universitaria del Departamento de Ciencias Sociales (UNQ).

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s