La montaña empírica

Por: Angélica Hoyos Guzmán

Puedo decir que estuve en Népal, puedo decir que fui expedicionaria de la mano de un guía de la poesía, puedo decir también que conocí Annapurna y a lo más ínfimo del mundo desde Google Eart como un funcionario metafísico desde su ordenador poli cromático. Todo lo hice a través del último poemario de Ígor Barreto (Annapurna, 2012). Un despliegue de la ironía que actualiza los versos del vanguardismo brasilero, que nos deja sobre las huellas místicas y los pasos terrenales de la montaña más grande del mundo. Así, Barreto nos habla de los tiempos en que somos un mínimo punto en el espacio, en uno de los sistemas solares de las muchas y tantas galaxias que como arenas en la playa se dan en la bóveda celeste.

Si el progreso nos trajo la melancolía, el nuevo milenio llegó con una sensación de omnipresencia, con la holografía de imaginar el mundo como un catálogo lleno de múltiples expediciones, hacia el Sahara, la Muralla China, el Annapurna, hacia cualquier lugar. Todo viaje desde una silla donde los días son iguales a los anteriores. La enajenación es estimulante, vivencial, no estamos falsamente en  los otros sitios, estamos con todos los sentidos, con cada parte minúscula nuestra y de los otros y es lo que nos entrega el poemario desde el comienzo con la evocación de Drummond de Andrade. Un caligrama que dibuja al Annapurna, la imagen se nos revela como la pantalla misma que ironiza los lugares, la imaginación. Allí el lector comienza el desplazamiento en la montaña empírica, nos convertimos entonces en  ícaros escaladores.  Luego los personajes, la necrosis, lo poroso entre la ficción y la poesía, entre el camino imaginado, el vivido, el sentido, el documento y la metáfora, la tranquilidad de los Haikús y los cantos del Himalaya.

Aquí la palabra se vuelve una huella de la experiencia viva, como el caligrama, cada palabra es imagen de algo que no vivimos pero experimentamos, el carácter evocador del signo nos hace vivir lo nuevo, el nuevo viaje, a partir de lo más profundo de la experiencia humana dibujado para el lector en Annapurna. ¿Será acaso que este lenguaje del nuevo milenio nos trae consigo la ancestralidad de una montaña en la palabra imagen? De este modo, entre cotidianidad y habitualidades propias y ajenas, se despliega la travesía del espíritu en las reglas de este juego poético que nos entrega el autor.  La abundancia mítica y sensorial de lo insondable conocido es el sello de este poemario.

Puedo decir también, a pesar de que no es así del todo pero sí, que conozco al poeta. En una sala de clase del seminario de Poesía Contemporánea que imparte la poeta y docente Gina Saraceni en la Universidad Andina Simón Bolívar, nos encontramos los estudiantes con Ígor Barreto a través de Skype, el desde Venezuela, nosotros desde Ecuador. Un poeta del otro lado del reflejo del video beam en un tablero acrílico, quien buscaba una pelota que se había perdido en el jardín de su patio y que era de su perra. Después de conversar con él un rato, sobre su poesía, nos dijo algo que me parece que sintetiza mi lectura sobre Annapurna: es que el mundo es tan pequeño como el patio de una casa, y una pelota puede perderse y encontrarse con la misma facilidad que encontramos y perdemos las cosas en él. Mientras la búsqueda y el tedio de las oficinas, de los salones de clase, de las calles transitadas, nos queda imaginar para darle sentido al viaje de la vida. El juego es la fuga de lo que nos aqueja, sintiendo nuestra época, expandiendo nuestro pequeño terruño en un espacio inmenso que nos permite conocer, traspasar la pantalla, viajar a la montaña y regresar, como a los días donde uno por fin encuentra la pelota, la huella de la experiencia en la palabra.

El poemario Annapurna (La montaña empírica) Fábulas de un funcionario, se encuentra en Barreto, Igor (2014). El campo/El ascensor, poesía reunida (1983-2013), Madrid, Pre-Textos.ppoesia-annapurna-5

Angélica Hoyos Guzmán

Creo que la literatura es la vida. Investigo sobre las formas de la sobrevida en el mundo contemporáneo a través de la poesía y el arte. Colecciono indicios.

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