El controlador de semáforos y un gran secreto sin importancia

Sábado 16 de julio

Mañana es domingo, día de mi publicación quincenal aquí en Literariedad. Se fue la luz, no tengo internet y si no fuera porque el portátil está cargado estaría mirando la oscuridad en silencio pues no hay nada más que uno pueda hacer en una noche sin luz. Codensa me condena de vez en cuando a mirar la oscuridad en silencio, incubando en mí un odio profundo. Odio que me ha hecho pensar en los semáforos. Alguna vez traduje un manual controlador de semáforos de Siemens, pero el lenguaje era muy técnico y además fue hace bastante tiempo y no recuerdo qué decía, ni si el controlador era una máquina o una persona. Durante estos años he imaginado la unidad de control de los semáforos de la ciudad como un cuarto parecido a las oficinas de Stasi o a la cabina de un avión, pero hoy que he vuelto sobre el asunto noto mi ingenuidad, seguro no es más que un programa completamente automatizado que no requiere de una ubicación espacial, aunque podría ser también un  cubículo con una máquina y un hombre custodiándolo. Soy ignorante en la materia y prefiero seguir siéndolo, así mi imaginación vuela . Sea cómo sea el sistema controlador de semáforos, lo que sí es seguro es que debería ser el blanco de la subversión. En cuestión de segundos se puede colapsar completamente una ciudad y entregarla a las garras del caos. Tener acceso al controlador de semáforos debe ser el sueño de toda persona subversiva. A mí el odio que me produce estar sin luz -y por tanto sin internet- me pone a pensar en planes malévolos. Toca llenar la oscuridad con fantasías.

Imagino que en este momento alguien en el mundo está saliendo encapuchado y con gran sigilo de su casa para cambiar el color de las puertas y ventanas de las casas vecinas. A veces me dan ganas de crear secretos como ese, ponerme el ejercicio de hacer algo completamente sola y mantenerlo en secreto. Algo que podría pasar inadvertido, algo que no tiene sentido para nadie, pero que será sólo mío, un gran secreto sin importancia.

Y aquí un episodio de Southpark donde Butters se transforma en Professor Chaos, aquí en español.

prof-chaos
Professor Chaos. Southpark
Camila García

Escritora y alquimista visual. Autora de los libros de cuentos Perros en el Cielo y El jinete Extraviado. Más de mi trabajo en www.camilagarcia.net

2 comentarios sobre “El controlador de semáforos y un gran secreto sin importancia

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