La linterna mágica de Esteban Abdala Torres Campo

Imagen: La niña barrendera, Esteban Abdala Torres Campo.

“La niña barrendera” me lleva a los días de mi infancia, juntando hojitas en el piso del patio, dibujando geometrías en la tierra con la escoba, sintiendo la tierra bajo mis pies, dejando el rastro limpio, las hojas en montonera y pensando en la delicadeza de esas hojitas amarillas al caer. Pero esta niña barre el agua, medita sobre la emoción, limpia tal vez los charcos de tristeza, barre y navega en un cayuco de la Ciénaga Grande del Magdalena, lleva en sus brazos, aparentemente frágiles, la fuerza de los días que cayeron a la tierra en aguacero, y del sol sobre los pavimentos. Esta foto hace parte de la serie “Gente de agua” del joven fotógrafo Esteban Abdala Torres Campo, estas fotografías están impresas en papel lienzo en un tamaño de  100x140cm y  otras  de 100x80cm, han sido expuestas en Colombia durante eventos y espacios como: la Alianza Francesa de Barranquilla, El XIV Salón de Artistas, el Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín, Imagen Regional 8 del Banco de La República y La Quinta de San Pedro Alejandrino.

Esteban nació en 1987 entre la Ciénaga magdalenense y la montaña antioqueña. Escribo sobre sus fotos porque encuentro en ellas un sentir poético y ontológico sobre los lugares, sobre las personas. Encuentro que en su estilo fotográfico está lo que César Vallejo (1928) consideró, en su época, “la imagen del futuro”, que está entre aquellas imágenes del pasado, de las películas antiguas, las del presente vanguardista y las innovaciones sonoras de películas como las de Charles Chaplin (que ya para nosotros es pasado), y  la “linterna mágica,” aquel jueguito estereoscópico que nos permite ver la imagen sencilla, con la manifestación de una emoción pura y altamente humana que tanto reclamó Vallejo a los surrealistas.

Leo estas fotos en clave de poesía, pues encuentro aquí una fuerte presencia estética del arte, muy diferente a lo que se entiende por contemporáneo, incluso pienso en la retaguardia que evoca esa linterna mágica, y  puedo relacionar la mirada de Esteban con la mirada de Leo Matiz, en su momento. Encuentro esta linterna que nos ilumina en una mirada de asombro ante lugares donde normalmente no nos asombraríamos, mirar hacia el suelo y observar sus reflejos, encontrar el rastro de la gente allí en esas intensidades fugaces que son los charcos, y hacer de ello un universo, una mitología, es una forma que tiene el fotógrafo para devolvernos la humanidad:

Por otro lado, encuentro en el estilo de Esteban la cercanía entre la fotografía y la pintura. Al respecto Laura González Flores (2005) hace una analogía entre estos dos estilos, entre muchas de las cosas sobre las que piensa, está la técnica que hace a las pinturas y las fotos diferentes, y el tiempo. Pero dice también que en la foto se captura el alma de las cosas, al igual que la pintura le otorga una mirada de extrañamiento a las realidades, crea una nueva realidad y eso es lo que observo de estas fotografías, que están muy cercanas a la pintura como arte de expresión, observemos las siguientes:

No digo con esto que este sea su único estilo, pues hay en sus retratos y en sus fotos de lugares, por ejemplo las que hace ahorita sobre New York, donde trabaja haciendo fotos en la Semana de la Moda, toda una gama polifacética de sentires y percepciones. Creo que si Esteban se pusiera a retratar todo el mundo y a todas las personas, tendríamos tantas emociones y sentimientos y evocaciones como humanos y lugares en el mundo.  Hay una mirada filosófica en sus fotos, que nos afecta y habla de afectos, que nos poetiza lo cotidiano y nos lo devuelve de una manera nunca antes vista.

Hay que buscar sus fotos, seguirle, pues por todo lo anterior y más, el trabajo de Esteban Abdala Torres Campo, fue reconocido por la AI-AP hace  poco como uno de los cinco mejores fotógrafos de Latinoamérica. The American Ilustration-American Photography Review (2016) seleccionó sus fotografías en el concurso anual para Fotografía Latinoamericana y saldrán publicadas en la exposición del próximo año en Brooklyn.

A mí, que soy una fotógrafa aficionada y de celular, no me sale otra mirada de este arte que la del sentir, la belleza hay que admirarla donde está y esta linterna mágica que nos entrega Esteban Abdala Torres Campo nos ilumina los rastros y nos devuelve el aura de la fotografía, nos poetiza la vida sin palabras. Tal vez allí esté la poesía del futuro de Vallejo, que es nuestro presente, más que en cualquier recital o encuentro, en la vida misma como fuente y luz de esa linterna del alma. Encuentran más información sobre sus trabajos aquí:

https://www.flickr.com/photos/estebanabdala/

https://www.saatchiart.com/eabdala

http://cargocollective.com/estebanabdala

Citas referidas:

Laura González Flores, Fotografía y pintura: ¿dos medios diferentes? Barcelona: Gustavo Gili, 2005: 7-13, 15-27.

Vallejo, César. “Vanguardia y retaguardia”. Lima: Variedades, no. 1059, 1928.

5 ganadores en Fotografía Latinoaméricana in The American Ilustration-American Photography Review (2016)  http://www.ai-ap.com/slideshow/LAF/5/#2

http://www.ai-ap.com/slideshow/LAF/5/esteban-abdala-torres-campo/#2

Angélica Hoyos Guzmán

Creo que la literatura es la vida. Investigo sobre las formas de la sobrevida en el mundo contemporáneo a través de la poesía y el arte. Colecciono indicios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s