¡¿Dónde están los Freddy Rincón?!

El fútbol se está muriendo porque pierde lentamente la fantasía. Este atributo, tan extraño para los profesionales, crece cuando los individuos disfrutan de la vida. Si no me creen, miren a una persona que ha trabajado en lo mismo toda su vida. Una persona que cambió su tiempo y las situaciones en las que quería estar por dinero y prestigio: se ve como una calle un martes soleado en el que pasa el camión de la basura a  recoger los pedacitos regados de una teja de asbesto.

(Yo llamo “Fantasía” a lo que otros llaman “Resistencia”)

Dicen que Leonel Álvarez, (futbolista colombiano, de la selección del Pibe), se quedaba después de los entrenamientos para mejorar su técnica. Seguro su técnica mejoró, pero obviamente no alcanzó la fantasía. La fantasía es selectiva y les llega y se les va a los mismos individuos. Tiene que ver con la espontaneidad y no con el instinto. Y menos con la técnica. Todo esto la puede pulir, pero no generar. Lo mejor del  fútbol, como de la literatura, son los puros fogonazos.

(¡Leonel, Leonel Álvarez! Para que no se preocupe, creo que la generación de futbolistas a la que usted perteneció tenía bien repartida la fantasía)

Al parecer la fantasía de Messi es tanta que se la quitó al resto. A mí me gusta ver ese gol de tiro libre que Roberto Carlos le hizo a Francia. Me gusta ver la jugada completa del gol del empate de Colombia contra Alemania en el mundial de Italia 90. El partido completo de Chile contra Italia en el mundial de Francia 98. Los partidos donde jugaba Riquelme en el Boca. Cuando Geovanny Hernández jugaba en el América.

(Me encanta leer a Macedonio Fernández)

Ojalá la fantasía no se acabe en la literatura, me quedaría muy desparchado. No estoy hablando de la fantasía como género literario, no. Hablo de esa sensación que tiene uno de que puede hacer algo improbable. Ojalá la técnica no controle la espontaneidad. Ojalá que de vez en cuando un peatón se siente a escribir como camina: sin saber para dónde putas es que va.

Con esta columna celebro el cumpleaños de Literariedad. Un espacio reservado y defendido por fantasiosos. Gracias a Albeiro Montoya Guiral, a Mariana Piñeros Jiménez, a Camilo Alzate, a Adaline Torres y gracias a Mauricio Robledo y César David Salazar por insistir en que yo, este pedazo de mentira Leonel Alvareciana, podía escribir una columna tan endeble y a veces mordaz, agresiva y gonorrea.

(No podían faltar mis palabras favoritas)

Imagen de Hugo Emmanuel Figueroa.

jdiosa

2 comentarios sobre “¡¿Dónde están los Freddy Rincón?!

  1. Me recuerdo estudiante de secundaria, 1970. Salía de la escuela a gran velocidad para ver jugar a Brasil en el Mundial de México. Pocas veces antes, y después, vi tanta belleza, tanta, claro, fantasía. Gracias por tu comentario. Un saludo desde Argentina.

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