Selección de poemas de Satriani Durán

MÉXICO EL MARICÓN

México el país, México el macho.
México el indio, México el naco.
México el traidor, malinchista, sumiso y abnegado. México el mentiroso, el asesino y el corrupto. El priista, panista y perredista; el de izquierda, revoltoso, progresista y anarquista.

México el cristiano, católico, apostólico y romano.
México el Guadalupano: de San Judas Tadeo y Santo Toribio.
México el gringo, el yanqui, el salta muros, trepa bardas, brinca charcos, tragamierdas.

El hijo de su puta madre gripienta, peluda y peninsular.
México el chingado, el jodido, el pobre, el hambriento.
Culo roto, bolsa rota, desamparado, secuestrado, desaparecido, clasista y racista.

San México, el de los ricos: ¡Dios los bendiga!
San México, el de los pobres: ¡Dios los ayude!
Leguleyo, oligarca, burócrata y político.
Trepador, avorazado y cínico sinvergüenza.
Ya cállate, ya estás borracho, marihuano y humillado.

México el pendejo ridículo, el cagado, el vomitado, olvidado, violador, secuestrador, asoleado, asolado, desolado, arruinado, azotado, arrimado, asqueroso, desdeñable, deleznable, execrable, indiferente, indolente, impotente, vulgar, vanidoso, envidioso, lujurioso, venenoso, paridor, ofrecido, facilote, masoquista, enfermo, indio, chilango, sucio, mugroso, inmoral, desgraciado, puto, pobre, miserable, muerto de hambre, asalariado, abusivo, zángano, vividor, pervertido, depravado, transexual, joto, sidoso, callejero, perro, perra, gato, gata, zorra, chango, burro, bestia.

México el cobardón, México el maricón.

 

EL ÁRBOL DEL TEMPLO

Recuerdo que subimos al árbol que estaba afuera del templo.

Recuerdo que bailabas al ritmo de una canción que es parte de la colección sonora de uno de los mejores años de mi vida.

Recuerdo que el cielo era azul, tu blusa naranja y tu sonrisa blanca.

Recuerdo que te besé una y otra vez.

Y en un momento, cuando nadie veía, mi cuerpo se convirtió en parte del árbol, mis manos se hicieron pequeñas ramas y mi corazón se atoró entre los huecos del tronco.

Ahí se quedó.

 

VICIOSO SOLITARIO

Melancolía de verano,
fantasmas del invierno,
tengo frío, hace calor
y ni el hule ni la granola
podrán con el cariño osado,
confuso, ofuscado,
que arde, que moja, que quema.

Cobarde de amores,
me aterran las personas
y no quiero ni tocarlas.
Vienen todas a mi cuarto
y se burlan del fracaso,
la miseria solitaria e hija de puta.

¡Tengan cuidado!,
fantasmas del pasado, monstruos del ayer:
Estoy armado con la oscuridad
y si disparo hago el caos.
Hago luz, hago sombras.
Yo soy Dios y al séptimo balazo
descanso sin calzones y descalzo.

Eres tú, luego otra más puta.
Cuatro, cinco, seis, seis, seis.
Descarada, descarnada,
malcogida, hija de perra.
Patas pa’rriba, muerta de hambre.
Pelirroja, morenita, rubia sucia,
tu hermano, tu hermana,
tu padre y tu madre.

No hace sueño, no hace luz y
en tu oscuridad ves estrellas
y gritas y pides por ellas,
aunque no las alcances
anclado a la cama.

Ímpetu imparable, demencial, asesino.
El cuerpo tenso cede y lanza:
eyacula odio, explota,
se derrama, se destripa y desparrama
y se vierte en mi playera
y se vierte en el papel.
Polución, autoabuso.
Se llena de palabras, fecunda al universo,
escupe rabia amarga,
espesa,
salada,
pura.
Germina en las entrañas del infierno,
expulsando pura mierda
al gran comal,
a la pocilga, al muladar.

Y me da miedo dormir,
no me quiero morir porque
me matarán si no disparo otra vez.
¡Tengo para todos, culeros!
Tiro de gracia al Universo
a Dios Padre en el culo
hasta que esa madre
despelleje.

 

GUADALAJARA GUADALAJARA

Sale el sol y el cielo azul
como una cruel ironía
a hervir el comal gigante
que pisamos todos juntos
con la lengua y con los ojos.

¡Ay, Jalisco, no te mates!
Guadalajara la rajona
en vida está podrida y
se le acaba el tiempo.

Mata las aves, las mariposas,
pisa las flores, las Nochebuenas…
y relega la miseria mugrosa y vergonzosa
de quienes creyeron en ella lejos:
a las noches, a los ranchos, a los cerros.

¡Esta es, así es!
La Ciudad de las Rosas
tiene espinas en el alma
y podrido el corazón.

Son bien muchos, son bien machos,
son bien mochos;
están viendo y no ven,
se aterran de la verga y
se agarran de los huevos.

En Santa Filomena pasan por las vías
haciendo cruces en el aire
sacrificando al prójimo
que es nuestro hermano, nuestro amigo,
nuestra puta, nuestro perro.

Porque es indio, porque es naco,
porque es pobre, porque es feo,
porque se parece a nosotros y
nosotros nos odiamos bien mucho.

De mañana salen todos y
el aire es malo en Las Pintas
y se pinta de gris el valle.
De Miravalle sólo hay
Atemajac sombrío,
Atemajac con hambre,
Atemajac en ruinas.

Y aunque la ciudad tiene gastritis
se pasa la vida comiendo sin control
parásitos que habitan entre las ruinas
de mierda que hierven bajo el sol.
Un gusano hace huecos bajo su piel
en busca de un nicho, de un resquicio
para tanto animal que viene y se va
y grita y ruge y llora.

Se duerme temprano para no sufrir,
va a emborracharse y entre voces
de mariachi se puede oír la tristeza y
el dolor de su vida sin control.

Tiene las arterias atoradas de concreto,
de plomo, de acero, de cansancio.
Carros, tráileres y autobuses cimbran sus entrañas
y estremecen su monstruoso y amorfo cuerpo.
¿A dónde van? ¿Qué quieren?

Si era una perla se la robaron
y la vendieron en San Juan de Dios.
El río que corre entre las piedras
yace bajo nuestros pies fluyendo en coladera
arrastrando más miseria a la oscuridad.

La provinciana está encuerada en la Calzada,
está borracha y tiene frío… encamina sus tacones
hacia Oblatos, San Jacinto, San Andrés.

Y si era una rosa la pisaron los del PRI.
Ni todos los templos ni los santuarios,
ni las iglesias ni las parroquias,
ni el Expiatorio ni Catedral
podrán salvar a este pueblo del infierno.

Que se reproducen puros feos, que comen mierda,
que se van y dejan su basura; basura son ellos,
basura son ustedes.

¡Ay, Jalisco, qué te hicieron!
Guadalajara, Guadalajara,
tienes la suerte más desdichada.

Satriani Durán Vázquez nació el 14 de abril de 1995 en Guadalajara, Jalisco, México; estudió la Licenciatura en Derecho y la Licenciatura en Filosofía. Autor de dos obras: Sin Razón de Ser y Sin Nada Que Perder (2015) y Cuentos, Mentiras y Poesías (2016), además de haber colaborado en las antologías Concepto Poesía I y II (Zapopan, Jalisco. 2016-2017), Ala de Letra de Editorial Catorce (CDMX-2017) y en Dipsomanía Poética de la Ciudad de México con el plaquette Itacate de Odio (2017). Ha publicado en diversos medios impresos y digitales en México y Colombia y no ha ganado ni piensa ganar premios de concursos literarios arreglados, fraudulentos o amañados.

Contacto: Facebook/Satriani Durán

satrianiduran665@gmail.com

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

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