Selección de poemas de Miguel Falquez-Certain

Foto: Shuji Hiramatsu.

 

Presentamos estos poemas del caribe colombiano trasplantados a Nueva York del poeta Miguel Falquez-Certain de su libro recién publicado Hipótesis del sueño (Nueva York Poetry Press, Nueva York, 2019).

“El erotismo alienta la poesía de Miguel Falquez-Certain. Su palabra es robusta, colorida, tentacular. A veces leía sus poemas como un hombre desnudo que se despereza en la tarde. . . Sus poemas se levantan, bostezan, muerden una uva y se echan otra vez a esperar el festín de la noche. Hay celebración, movimiento y sabor de un Caribe recobrado por una mirada cosmopolita, culta y muy cinematográfica. Cada poema sirve un plato suculento a los sentidos. Es bella la manera en que un aire sensual toca todo en la mente del lector y lo convierte en otro motivo”.

Fredy Yezzed
New York, enero 2018

 

Poética

 

En cualquier sitio y época en que hayas vivido o en que sufras la Historia, siempre estará acechándote un poema peligroso.

Heberto Padilla

Escribe lo que quieras.
Di lo que se te antoje.
De todas formas
vas a ser condenado.

José Emilio Pacheco
Arte poética II

Un día, por cierto, fueron saliendo las lecturas disparatadas de los libros y te fuiste encontrando retazos pigres de historias ajenas que de una extraña manera se iban identificando con la tuya.

Siempre había el problema de sobreponer tu voz a tantas voces foráneas cuyos ritmos creaban una sinfonía poliglota y sabia. El ritmo de una esquela fue surgiendo irreverente en los deicidios de relatos antiguos en donde tú usurpabas las voces narrativas buscando una armonía similar correspondiente a tus humores opalinos.

Era preciso asegurarse de conservar la cordura luego de haberse sumergido en pasiones, lujurias y traiciones que sólo convivían transformadas en un recodo indeterminado de tu memoria.

Una respuesta continuada y terca, una recreación visual y olfativa, cuasi sinestésica, un trasegar por mitos, leyendas, vidas y cuentos, un balbuceo rítmico de lenguas antiguas y modernas fueron metamorfoseándote en un ser distinto de ellos y de ti mismo, hasta renacer de las cenizas verbales pronunciadas por los labios incandescentes de la sibila en donde tus vidas son las vidas del ensueño.

 

 

El nombre de las cosas

Siempre existe algo que no marcha con la realidad de las cosas.
Si miras el ocaso y no comprendes el viaje que a punto estás
de emprender, tal vez sea necesario recoger tus pasos,
acaso recordar cómo era el cielo que se sumergía en el océano
como la tinta indómita de un pulpo desquiciado. No sientes
hoy en el recuerdo el grito ahogado del disturbio ni el reflujo
de un don inconfeso: comprendes la pluralidad de voces
y la marcha indefectible de tus jugos, o saltas o mueres
o vives o triunfas, pero el mundo allí continúa, ajeno en su
cercanía de abismos, con los ecos de múltiples ofertas
y las renuncias de canículas en los estertores de la cúspide,
o tal vez con el llanto incomprensible y hosco que hace posible,
finalmente, el conocimiento histórico de tu realidad.
Cada hecho es posible interpretarlo y reinterpretarlo
de múltiples maneras, porque es necesario que sepamos
lo que es la razón y cómo alcanzarla: la existencia subvierte
la verdad, ocultándola, desplazándola, suprimiéndola.
Sin embargo, no comprendes la acuciosidad de sus
desempeños (ese rito inveterado de su muda elocuencia)
ni los conflictos de los diversos significados.
El mundo ocupa los espacios de la mente: mi auténtico yo,
no puedo poseerlo, porque la realidad es presente
como transición. Estamos solos. En medio de la libertad
absoluta de la noche, en el gesto decidido de la desposesión,
en la ausencia irrecordable de ataduras, fetiches y estirpes,
el alba anuncia, en el incendio glacial de los arreboles,
el fin ineludible de nuestra larga noche y el inicio de la paz.

 

 

Hipótesis del sueño

And it came to pass, when he had made an end of speaking onto Saul, that the soul of Jonathan was knit with the soul of David, and Jonathan loved him as his own soul.

                                                                     First Samuel, 18:1

Let him kiss me with the kisses of his mouth ― for thy love is better than wine.

        The Sogns of Songs, 1:2

Sin embargo, nunca di cuenta cabal de tu total entrega. Después de todo fui yo quien buscó tu olor a musgo hasta encontrarte distraído junto al bar en las luces opalinas de la tarde. Estabas rodeado de turiferarios que me impedían acercarme; nuestros ojos se cruzaron con paciencia. Al inclinarme percibí los vellos de trigo que formaban abesanas en tu nuca, sentí la marejada de tu aliento, presentí una entrega. Nuestros labios nos mostraron el camino.

Una ruptura reciente me había vuelto vulnerable. Codiciaba tus besos, anhelaba tu cuerpo joven de caña dulce, aspiraba la fascinante sorrostrada de tu ingenua labia. Abandoné todo por tus labios. Con la resolana del verano golpeando las paredes, mordisqueé tus botones hasta arrancarlos y te encontré, sólido y perfecto, en el sudor alicorado de tus muslos, en la transpiración interna de tu ombligo: nos incorporamos en medio de las sábanas con los embates tercos de una lujuria postergada, irguiéndonos en el ombú de aquella tarde irremediable.

La costumbre nos vuelve deleznables. Adocenado y pusilánime, prefiriendo lo seguro ante el azar de lo sublime, regresé al sendero tortuoso pero conocido, a la artritis complaciente del olvido.

Todo me ofreciste y, sin embargo, preferí los requilorios de una alianza insulsa. Un día codicié los besos de tu boca. Ya no existes. Vives en la hipótesis del sueño.

       A Magdalena Araque

 

 

Presagios

Abre paso a la palabra, habita en ella,
tócala, siéntela, respírala, dile no
al silencio, al otro lado de la vida,
invéntala, hazla carne, un nuevo objeto
en el mundo, olvida el significado estricto,
la palabra viene hacia ti, no la rehúyas,
te la envían los hombres, muérdela, saboréala,
hazla tuya, tú eres el innombrable, el que la crea,
el inquilino color de la quinina,
no puedes callarte, no debes fatigarte, no,
abrázala, seis días para terminar tu obra,
descansarás luego, pero dile no al silencio,
titilante tuétano del samovar sangriento,
juega, no dejes de tocarla, vive en ella,
no te detengas, las pausas son un presagio
de la muerte, el rencor punzante del Tíbet
obscurece al diamante en la cañada,
no digas que no puedes, serás todopoderoso
mientras hables: bien sabes que Él ha muerto,
continúa, cada día el silencio abraza
a muchos como Él con sus tenazas.

 

El forastero

Wie, wenn ein Mensch sich nicht erinnern könnte, ob er immer 5 Finger, oder 2 Hände gehabt hat? Würden wir ihn verstehen? Könnten wir sicher sein, daß wir ihn verstehen?

Ludwig Wittgenstein
Über Gewissheitt, 157

¿Conoces al otro? No tiene dos manos ni diez dedos pero vive con nosotros. ¿Te es tan difícil conocerle, tal vez amarle? Sus murmullos te perturban y no puedes comprenderle. Habla de mares y laderas pero no puedes imaginarlos; tus ojos se cierran tercamente. Sin embargo, su lenguaje es el tuyo y su olor te recuerda al de tu infancia: las acacias florecidas en un verano sin retorno. ¡Mírale! Es él, habitando entre nosotros. No le cierres tu tinglado; él comprende sin palabras sin recordar su diferencia. Esa mirada de soslayo sólo tergiversa el texto. ¡Ámale! Solamente tus latidos te permitirán comprenderle.


43049832_10214235925065898_6177610671979495424_nMiguel Falquez-Certain nació en Barranquilla en 1948. Ha publicado cuentos, poemas, piezas de teatro, ensayos, traducciones y críticas literarias, teatrales y cinematográficas en Europa, Latinoamérica y los EE.UU. Su obra poética, dramática y narrativa ha sido distinguida con numerosos galardones. Licenciado en literaturas hispánica y francesa (Hunter College). Cursó estudios de doctorado en literatura comparada en New York University.

Es autor de los poemarios Reflejos de una máscara (Nueva York: Editorial Marsolaire, 1986); Proemas en cámara ardiente (México, D.F.: Impresos Continentales para la Colección Brújula, 1989); Habitación en la palabra (Nueva York: Editorial Marsolaire, 1994); Doble corona (Río Piedras, Puerto Rico: Mairena, 1994; Nueva York: Editorial Marsolaire, 1997); Usurpaciones y deicidios (Nueva York: Editorial Marsolaire, 1998) y Palimpsestos (Nueva York: Editorial Marsolaire, 1999); de la novela corta Bajo el adoquín, la playa (finalista en el Primer Concurso de Novela Breve “Álvaro Cepeda Samudio” de Bucaramanga en 2003 y publicada por Sic Editorial como premio alternativo en febrero de 2004); y de Triacas (Nueva York: Book Press, 2010), compilación de su narrativa breve.

Galardones en los concursos de poesía del Fresh Meadows Poets (1992); del Primer y Segundo Concurso de Poesía del Instituto de Escritores Latinoamericanos de Nueva York (1989 y 1990); de la revista Lyra (1989 y 1990) y de Linden Lane Magazine (1987). Sus poemas han aparecido en numerosas revistas (Mairena, Mariel, Brújula, La nuez, Realidad Aparte, Huellas, Hybrido y La ñ, entre otras) y en varios sitios en la Internet. Una muestra extensa de sus poemarios apareció en Entre rascacielos: Nueva York en nueve poetas (Riobamba, Ecuador: Casa de la Cultura, 1999) y en Entre rascacielos / Amidst Skyscrapers: doce poetas hispanos en Nueva York / Twelve Hispanic Poets in New York (Riobamba, Ecuador: Casa de la Cultura, 2000). Asimismo fue incluido en Veinte poetas al fin del siglo (Nueva York: Ollantay Press, 1999), en una antología de la poesía homoerótica moderna publicada en griego en Atenas en 2005; en Voces de América Latina (Kingwood, TX: Mediaisla Editores, 2016), María Farazdel (Palitachi), compiladora; y en El soneto en Colombia (Medellín: Universidad Eafit, 2017), Jaime Jaramillo Escobar, antólogo, entre otros.

Sus cuentos han aparecido en varias antologías y es autor de seis obras de teatro. Su pieza Quemar las naves obtuvo el primer lugar en el concurso de dramaturgia “Nuestras Voces” del Repertorio Español de Nueva York en 2002.

Participó en talleres de dramaturgia dictados por Sergio Vodanovic, José Triana y Hugo Argüelles y de narrativa por Manuel Puig, Reinaldo Arenas, E.L. Doctorow y Alain Robbe-Grillet; fue subdirector de Ollantay Theater Magazine (1993-2000) y editor del libro de ensayos Nuevas voces en la literatura latinoamericana / New Voices in Latin American Literature (N.Y.: Ollantay Press, 1993).

Mañanayer (compilación de sus seis poemarios) fue publicado en 2010 por Book Press-New York y obtuvo la única mención honorífica en la categoría de “Mejor poemario en español o bilingüe” en el 2011 International Latino Book Awards.

Vive en Nueva York desde los años sesenta donde se desempeña como traductor en cinco idiomas.

Foto: Joaquín Méndez Gaztambide.

5. Tapa Falquez

Literariedad

Revista dominical que asume la literatura, la poesía, el cine y el teatro como calles, lugares de encuentro y desencuentro. ISSN: 2462-893X.

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