Poesía kurda: «¡La poesía murió!», 10 poemas de Rebin Kheder

Imagen: Mj Sutton.

 

En nuestra edición de septiembre-octubre de 2021: Metamorfosis, les presentamos una selección de poesía kurda: «¡La poesía murió!», 10 poemas de Rebin Kheder (*) traducidos por Isabel López (**) & Jiyar Homer (***).

 

 

Solo una persona

Mi abuelo tuvo un sueño
Mi padre tuvo el mismo sueño
El mismo sueño que yo sueño ahora

Mi abuelo plantó un árbol
Mi padre plantó el mismo árbol
El mismo árbol que yo planto ahora

Mi abuelo escribió un libro
Mi padre, sin leerlo, escribió el mismo libro
El mismo libro que yo escribo ahora

Mi abuelo murió en una guerra absurda
Mi padre murió en la misma guerra absurda
La misma guerra absurda que ahora espero que me mate

¿Qué clase de lugar es éste?
Donde solo ha vivido una persona durante todo este tiempo
Una visión… un aliento… una muerte.

Entonces, de verdad
¿Hemos vivido antes?

 



El gato

Como el Gregorio Samsa de Kafka
transformado en un insecto
Me gustaría
Una mañana cuando me despierte
Convertirme en un gato
Entre el aroma de tu comida
En la cocina
de tu casa…

 



Congelado

Ella es de Filipinas y tiene 26 años.
Come según el tamaño de su estómago, trabaja en una rica casa jordana, lava vestidos
Lava a Jordania, lava a Oriente
Lava los cañones sueltos de Rusia y Estados Unidos—espadas rotas
De vez en cuando busca en internet al hombre de sus sueños
Montones de hombres de 29 países diferentes
Le envían fotos de su verga a diario

Él es de Zimbabue y tiene 26 años.
Come según el tamaño de su estómago, pone ladrillos sobre ladrillos
Construye Berlín, adorna París, hace que Europa se ponga de pie—un supermercado tóxico
De vez en cuando busca en internet a la mujer de sus sueños.
Montones de mujeres de 29 países diferentes
Le envían fotos de sus tetas a diario

Los dos nunca se encuentran
Ella envejece y Jordania se ensucia. Oriente se convierte en un vertedero
Los cañones sueltos abren mercados en los callejones y vecindarios, las espadas rejuvenecen
Los dos nunca se encuentran
Él envejece y Berlín se hace hueco. París se va al cielo.
Una rata se come a Europa. El supermercado se convierte en poeta.

Cada uno es la pareja soñada del otro
Comen según el tamaño de su estómago
Nunca encontrándose.

 

 


¡La poesía murió!

Mientras estaba comprando tomates en un mercado de Frankfurt.
Un escuálido con el pelo alborotado gritó: «¡La poesía murió!»

Me apresuré para tomar el autobús de vuelta a Hamburgo.
Apenas tuve tiempo de alcanzar uno de mis poemas que casi no respiraba. Afortunadamente mis vecinos cabrones me ayudaron a cargarlo. ¡Era inmanejablemente enorme, tan pesado con lunas y mariposas y flores rufianes que tuvimos que descargar algunas!

Continuamos desvistiendo al poema mientras lo bajábamos por las escaleras. No estoy mintiendo: La Señora Kobs sacó una ventana de color rosa que aún respiraba para sí misma. El profesor Mark recogió algo de dinero del montón, diciendo que tenía que cambiarlo antes que se desvalorice. Renata, una hermosa joven, agarró un racimo de joyas y desapareció. Mahoma el afgano se llevó un coche. El viejo Eduard disfrutó de la métrica y la rima rotas del poema, ¡y dijo que las arreglaría para rezarlas en una oración!

Michel cogió una pistola del poema y disparó su primera bala a la mañana. El sol se desangró sobre el rostro de la mañana y cayó de rodillas. La señorita Sara tomó la libertad mohosa y agusanada, diciendo que se la daría a su abuelo. Tal vez se convierta en un espantapájaros.

Al llegar al jardín del edificio, el poema se había vuelto tan ligero que sólo quedaba una puerta y una tumba en su interior. Cerré la puerta y me tiré a la tumba.
Ahora, estoy acostado en la tumba. Ya no puedo escribir poemas. No se puede subestimar cuán oscura es la oscuridad, ¡pero cómo me reconforta!

 



En otro lugar

Fuimos dos palomas
Mientras volábamos
Volvimos a ser la tela blanca
En las manos del mago

 



Felicidad en todas sus formas

Dedicado a Allen Ginsberg

Ciertamente hay un lugar.
Digamos que en tu bolso
Encuentras un terrenito
del tamaño de una granada

Lo miras atentamente
Sí, muestra a los Estados Unidos
Tus manos se calientan
Oh, incluso hay una guerra en esa pequeña tierra

Quieres encontrarte a ti mismo
Traes las gafas, una lupa.

Te detienes:
ves un hermoso río, y al lado está Rusia
Te detienes:
Aquí está.

¿Qué?

Exploras…
Encuentras la casa de un amigo.

Un terrenito del tamaño de una granada.

Al otro lado, un cementerio;
La tumba de tu abuela

Todo como es,
como la gran Tierra

¡Sigue explorando!

Pasas por la casa del pintor Ismael,
la modista Narmin también.
Luego llegarás a tu casa.
Tu casa.

Exploras…
Tú no estás allí.

Asustado sueltas el terrenito,
redondo como una manzana

Ciertamente hay un lugar,
Lo tiras a la basura

Un gato invitado del basurero,
asustado
El terrenito en su boca:
Estados Unidos y Rusia
La casa de tu amigo – el pintor Ismael,
la modista Narmin,
el río y la tumba de la abuela también

Todos están en la boca del gato
y se escapa

Inhalas una vez
Y abres la puerta de tu casa
Levantas la cabeza hacia el cielo

Te alegras de no haber estado en el terrenito
una pequeña tierra
¡Redonda como una granada!

 

 



(*) Rebin Kheder ڕێبین خدر es un poeta, novelista, ensayista, escritor de cuentos y dramaturgo kurdo. Nació en 1986 en Hewlêr (Erbil), la capital del Sur de Kurdistán. Licenciado en lengua y literatura kurda, vive en Alemania desde el 2016. En el 2006, publicó su primer poema en la revista ئایندە (Ayinde). En el 2009, Farhad Pirbal, el galardonado escritor kurdo, como editor en jefe de la revista وێران (Wêran), abrió un dossier especias para sus poemas, dando a conocer a Rebin como una voz nueva y diferente en la poesía kurda. En el 2012, publicó su primer poemario بە ١٤ ڕێگادا (En 14 caminos). En 2013, publicó la novela باڵۆنێک لە ئاسمانی سووردا (Un balón en el cielo rojo). En el 2020, publicó la novela زمان پایسکلێکی شکاو لێدەخوڕێت (El lenguaje conduce una bicicleta quebrada) en la casa editorial kurda نووسیار (Nûsyar) en Dinamarca. Algunos de sus poemas se han traducido al inglés, alemán, árabe y persa. Ese mismo año, también escribió 3 cuentos cortos en alemán para la antología Gestern – Heute – Morgen. Fue galardonado con el segundo premio de cuento por la Federación de Escritores Kurdos (2011) y el tercer premio de poesía en el Festival de گەلاوێژ Gelawêj (2012).

(**) Isabel López ئیسابێل لۆپێز es una poeta, traductora, editora y estudiante de Economía y Relaciones Internacionales venezolana, que debido a la debilitante crisis en su país, emigró a los Estados Unidos en busca de nuevas fronteras. Además de abogar por los derechos de las mujeres y la democracia en América Latina, trabaja como editora en Memphis Cartonera traduciendo textos de todo tipo y dirigiendo workshops con el fin de democratizar la literatura, preservar la herencia cultural a través del lenguaje y contagiar a los demás de su amor por las palabras. Sus proyectos actuales incluyen la elaboración de un volumen colaborativo de Crónicas de Covid-19 y la edición de un volumen especial de poesía internacional de poetas jóvenes. Isabel es una de las primeras traductoras latinoamericanas que ha traducido literatura kurda al español. Sus traducciones junto con Jiyar Homer han sido publicadas en revistas como Círculo de Poesía, Cardenal y Small Blue Library.

(***) Jiyar Homer ژیار هۆمەر es un traductor y editor que trabaja entre kurdo, español, inglés, árabe y persa. Sus obras han aparecido en los Estados Unidos, el Reino Unido, Argentina, Afganistán, Armenia, Dinamarca, México, Chile, Kurdistán, Irak, Irán y Turquía, en publicaciones como World Literature Today, Buenos Aires Poetry, Círculo de Poesía, Carajo y Brooklyn Rail. Ha traducido obras de autores como Borges, Cortázar, García Márquez, Bolaño, Rulfo, Paz y Neruda del español al kurdo y esas traducciones se han publicado en Kurdistán. Sus proyectos actuales incluyen la traducción al inglés de los cuentos de Farhad Pirbal con Alana Marie Levinson-LaBrosse, la traducción al español de la poesía de Pirbal con David Shook y la primera traducción de Julio Cortázar al kurdo. Actualmente reside en سلێمانی (Silêmanî)‎, donde es miembro del colectivo کەشکۆڵ (Kashkul), el centro cultural de la Universidad Americana de Irak, Sulaimani (AUIS), y también contribuye como editor a la revista literaria kurda ئیلیان (Îlyan).

Literariedad

Asumimos la literatura y el arte como caminos, lugares de encuentro y desencuentro. #ApuntesDeCaminante. ISSN: 2462-893X.

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