«El reloj», un poema de Charles Baudelaire

Imagen: Daniela Gaviria, Literariedad.

 

En nuestra edición de enero-febrero de 2022: Tiempo y circularidad, les presentamos una traducción propia del emblemático poema El Reloj, de Charles Baudelaire, donde el poeta con una belleza sin igual se sumerge en el éxtasis del tiempo, a través de los ojos de los gatos y de la persona amada.

 

 

El Reloj [1]

 

Los chinos ven el tiempo en los ojos de los gatos.

Un día, un misionero que caminaba por las afueras de Nanjing notó que había olvidado su reloj y le preguntó la hora a un niño que pasaba.

Al inicio, el niño del Imperio Celestial guardó silencio; luego, cambiando de opinión, respondió: «Se la voy a decir». Un instante después reapareció cargando en brazos un gato muy, muy grande, y mirándolo fijamente a los ojos, afirmó sin titubear: «Aún no es mediodía». Lo cual era verdad.

En mi caso, si me acerco a la hermosa Felina, quien así se llama de una forma tan acertada y que es a la vez el honor de su propio sexo, el orgullo de mi corazón y el perfume de mi espíritu, ya sea de noche o de día, a plena luz o en la sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre la hora con claridad, siempre la misma, una hora vasta, solemne, tan grande como el espacio, sin divisiones de minutos ni de segundos, una hora inmóvil que no está marcada por los relojes y que, sin embargo, es ligera como un suspiro y rápida como una mirada.

Y si algún extraño viniera a molestarme mientras mi mirada descansa en esta esfera deliciosa, si algún Genio impúdico e intolerante, si algún Demonio siniestro viniera a decirme: «¿Qué ve ahí con tanta concentración? ¿Qué busca en los ojos de ese ser? ¿Acaso ve el tiempo, derrochador y perezoso mortal?»

Respondería sin dudar: «Sí, veo el tiempo. ¡La Eternidad!»

¿No es esto, mujer, un madrigal con suficiente mérito, y tan enfático como usted misma? De verdad: tuve tanto placer en tejer esta pretenciosa atención, que nada le voy a pedir a cambio.

 

 

L’Horloge [2]

 

Les Chinois voient l’heure dans l’œil des chats.

Un jour un missionnaire, se promenant dans la banlieue de Nankin, s’aperçut qu’il avait oublié sa montre, et demanda à un petit garçon quelle heure il était.

Le gamin du céleste Empire hésita d’abord ; puis, se ravisant, il répondit : «Je vais vous le dire». Peu d’instants après, il reparut, tenant dans ses bras un fort gros chat, et le regardant, comme on dit, dans le blanc des yeux, il affirma sans hésiter: «Il n’est pas encore tout à fait midi». Ce qui était vrai.

Pour moi, si je me penche vers la belle Féline, la si bien nommée, qui est à la fois l’honneur de son sexe, l’orgueil de mon cœur et le parfum de mon esprit, que ce soit la nuit, que ce soit le jour, dans la pleine lumière ou dans l’ombre opaque, au fond de ses yeux adorables je vois toujours l’heure distinctement, toujours la même, une heure vaste, solennelle, grande comme l’espace, sans divisions de minutes ni de secondes, — une heure immobile qui n’est pas marquée sur les horloges, et cependant légère comme un soupir, rapide comme un coup d’œil.

Et si quelque importun venait me déranger pendant que mon regard repose sur ce délicieux cadran, si quelque Génie malhonnête et intolérant, quelque Démon du contre-temps venait me dire: «Que regardes-tu là avec tant de soin ? Que cherches-tu dans les yeux de cet être ? Y vois-tu l’heure, mortel prodigue et fainéant ?» je répondrais sans hésiter : «Oui, je vois l’heure ; il est l’Éternité!»

N’est-ce pas, madame, que voici un madrigal vraiment méritoire, et aussi emphatique que vous-même ? En vérité, j’ai eu tant de plaisir à broder cette prétentieuse galanterie, que je ne vous demanderai rien en échange.

 

 

[1] Traducción de Literariedad para la presente edición

[2] Poema original tomado de las obras completas de Charles Baudelaire. Bibliothéque de La Pléiade, Gallimard, 1975. Le Spleen de Paris. Tomo I, pág. 299.

Literariedad

Asumimos la literatura y el arte como caminos, lugares de encuentro y desencuentro. #ApuntesDeCaminante. ISSN: 2462-893X.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s