Starring Juan

El gran perro

Amo a los perros pues son leales y nobles. Hoy lo son. Algún día se pondrán sobre dos patas y nos devolverán con mordiscos todo el amor que les hemos dado.

Leer más
Starring Juan

Colecta Mundial

Abro aquí una colecta. Ingresad dinero en mi número de cuenta (lo incluyo al final). En el concepto de transferencia, escribid el país que queréis que gane.

Leer más
Starring Juan

Guía de pájaros

Y así todo, les digo a los turistas. Así va todo. Así, por ejemplo, Alemania entre 1933 y 1945, les digo, no os creáis nada de lo que voy a decir. No os creáis los búnkeres, ni las bombas, ni los helicópteros, ni los pájaros, ni los áticos. No os creáis nada.

Leer más
Starring Juan

¿Mi look me salva?

Los revisores entraron a mi vagón en la primera estación. Son como perros de presa, como un conjunto agresivo de sombras. Yo no tenía billete, pues había olvidado mi cartera con la tarjeta mensual de transportes.

Leer más
Starring Juan

Estás cerca

Yo he conquistado a los mendigos alemanes, a los ghaneses y a las sirias, porque con la compasión, con la cara del Cristo, se pueden conquistar todos los corazones.

Leer más
Starring Juan

Ojos encharcados

Lo más importante para mí han sido los ojos húmedos de los asistentes (escritores, libreros, editores, lectores) tras escucharme leer un párrafo de las páginas 29 y 30. En esos ojos se visibilizó la emoción invisible. Entremos en detalles:

Leer más
Cuento

Tres cuentos – Liliana Pedroza

Tres cuentos que han de necesitar más de lo que parece, más de lo necesario, Más de lo que se necesita para dejar de vivir, más de siete vidas, más de lo que tarda en romperse nuestra paciencia.

Leer más
Starring Juan

Adiós, hermosos marcianos

Lo que quiero decir es que yo sentía todo abierto, vivo y milagroso, como si me encontrara en una llanura y nada ni nadie levantara un palmo del suelo, todos iguales, gentes pobres y exitosas, miraba igual a un mendigo que a un actor de Hollywood (recuerdo coincidir con un par de ellos en Nueva York), miraba su estructura molecular, y estoy seguro que si hubiera llegado a una de esas fiestas del Greenwich Village y me hubiera abierto la puerta un marciano, le habría dado un abrazo y sonreído igual que a Eduard Norton o a Keanu Reeves (los dos que conocí), exactamente igual.

Leer más